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En el mercado inmobiliario industrial, la técnica y los materiales de construcción son determinantes en la eficiencia y sostenibilidad de los inmuebles dedicados a la manufactura, almacenamiento y logística. Entre los métodos de construcción más destacados y populares se encuentran el de bloque y lámina metálica, y el “Tilt-Up”. Según datos de SiiLA Market Analytics, en México, las naves industriales de bloque y lámina metálica representan el 47% del área bruta rentable (ABR) industrial, mientras que aquellas edificadas con la técnica Tilt-Up constituyen el 53%.
La construcción con bloque y lámina metálica es un método tradicional que se distingue por su flexibilidad en el diseño y resistencia a condiciones climáticas adversas. Aunque duraderas y adaptables a las necesidades específicas de cada proyecto, estas estructuras pueden requerir tiempos de construcción prolongados y un mantenimiento exigente. Además, pueden presentar limitaciones estructurales relacionadas con la capacidad para soportar cargas, resistir fuerzas externas o adaptarse a ciertos requisitos de diseño, como alturas elevadas o grandes vanos sin soportes intermedios. Un ejemplo es Bodegas La Joya en Tijuana, con espacios de 1,000 a 3,000 metros cuadrados.
Por su parte, el término "Tilt-Up" se refiere a una técnica de construcción con paneles de concreto prefabricados horizontalmente en el sitio de construcción o cerca de él, que luego se "levantan" o "inclinan" verticalmente (de ahí el término "Tilt-Up") con grúas para formar las paredes exteriores e interiores de la estructura. Popular en la construcción de almacenes, centros de distribución y edificios industriales, esta técnica sobresale por reducir los tiempos y costos de mantenimiento de la construcción, además de ofrecer ventajas estructurales, como un mejor aislamiento térmico. Sin embargo, la Tilt-Up suele requerir inversiones iniciales más altas que en la construcción tradicional y un amplio espacio para la prefabricación. Un caso ilustrativo es la nave dos de Vesta Park Aguascalientes que tiene un ABR cercano a los 11,500 metros cuadrados.
A nivel nacional, la técnica Tilt-Up es más común en el desarrollo de espacios de alta calidad y de mayor tamaño, comparado con aquellas de bloques y lámina. Según SiiLA, el 60% de las naves industriales de clase A han sido desarrolladas con el método Tilt-Up. En contraste, el 68% de las naves de clase B, son de bloque y lámina metálica. Los datos también indican que el tamaño promedio de las naves Tilt-Up es un 20% mayor a las de bloque y lámina, con un ABR medio cercano a 15,500 y 13,000 metros cuadrados, respectivamente.
Estas cifras destacan una marcada preferencia por la técnica Tilt-Up que, por su eficiencia estructural, es ideal para el desarrollo de amplios espacios, cruciales en operaciones logísticas y de manufactura de gran escala. Por otro lado, la prevalencia de naves de bloque y lámina en la clase B indica que, aunque este método no ofrece las mismas ventajas estructurales que la Tilt-Up, sigue siendo indispensable para proyectos más pequeños o con limitaciones presupuestarias y estratégicas que demandan mayor adaptabilidad en el diseño.
Los datos de SiiLA Market Analytics también muestran una diferenciación regional que además de responder a preferencias específicas de construcción, refleja las necesidades de las industrias, el entorno económico y las proyecciones de crecimiento a futuro en cada área.
La Tilt-Up es particularmente notoria en las regiones Norte y Centro de México, donde el 60% y el 57% del ABR industrial fue desarrollado con esta metodología. Esto puede relacionarse con la necesidad de construir espacios industriales eficientes y sostenibles para proyectos en mercados de exportación y logística de gran escala, como Monterrey, Tijuana, Ciudad Juárez, Mexicali y la Ciudad de México, donde la Tilt-Up tiene los mayores niveles a nivel nacional, con proporciones de entre 57% y 79%.
En contraste, el Bajío, con un 66% de construcciones de bloque y lámina metálica, refleja la flexibilidad y la adaptación a un rango más amplio de necesidades comerciales que incluye el desarrollo de industrias emergentes en un mercado cada vez más diversificado. Ejemplo de ello son Aguascalientes, Guanajuato y Guadalajara, donde las naves de bloque y lámina tienen mayor proporción, con rangos de entre 62% a 75%. Estos mercados industriales se distinguen por la coexistencia de varios sectores productivos y la innovación tecnológica de importantes sectores manufactureros como el de autopartes y aeroespacial, que requieren infraestructuras especializadas y rápidamente adaptables a los cambios tecnológicos y de mercado.
Para obtener más información sobre el desarrollo del mercado inmobiliario comercial en México, explora SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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