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Amazon, el gigante del comercio electrónico, ha revolucionado la experiencia de compras en línea, transformando la manera en que adquirimos productos en la era digital desde 1994. Sin embargo, con la falta de movilidad a raíz de la pandemia, la compañía fundada por Jeff Bezos generó un cambio en los hábitos de consumo, aprovechando la demanda de compras en línea con la expansión de su red de naves industriales a nivel global, y la considerable reducción de los tiempos de envío gracias a estrategias logísticas en su servicio de suscripción Amazon Prime, cuyos tiempos de entrega cambiaron de dos a un día, a partir de 2019.
Al menos en los últimos cuatro años, la expansión de Amazon ha sido más evidente que nunca. Entre 2019 y 2022, los ingresos netos de la compañía aumentaron un 69% en términos reales, pasando de 280,522 a 513,983 millones de dólares, según los reportes financieros de la empresa. En ese mismo periodo, el área de propiedades de Amazon, que incluye espacios de oficina, tiendas físicas, naves industriales (logística) y centros de datos, prácticamente se duplicó, alcanzando más de 61.4 millones de metros cuadrados distribuidos a nivel mundial.
De acuerdo con SiiLA, en países estratégicos de Latinoamérica, como Brasil, Colombia y México, el área bruta rentable (ABR) de oficinas y naves industriales ocupadas por Amazon aumentó hasta 32 veces entre diciembre de 2019 y septiembre de 2023, dependiendo del caso. En México, actualmente la compañía ocupa alrededor de 590,000 metros cuadrados; en Brasil ocupa aproximadamente 560,000 metros cuadrados; y en Colombia, sus instalaciones superan los 10,500 metros cuadrados.
No obstante, en todos estos años de auge del comercio electrónico en el mundo, mientras Amazon se ha ostentado como una compañía que innova para mejorar significativamente la experiencia del cliente, el gobierno estadounidense ha estado investigando a la compañía por supuestas conductas anticompetitivas.
A finales de septiembre de 2023, la Comisión Federal de Comercio (FTC) y los fiscales generales de 17 estados de Estados Unidos presentaron una histórica demanda antimonopolio contra Amazon. En su denuncia, las autoridades estadounidenses acusaron al gigante del comercio electrónico de impedir “ilegalmente”, con tácticas "coercitivas y punitivas", que haya nuevos competidores o que sus competidores crezcan.
El gobierno estadounidense señaló que Amazon incurre en varias actividades monopólicas, principalmente por evitar la competencia de precios, el libre acceso a productos, imponer elevadas tarifas a los vendedores, limitar la innovación en el sector comercial y evitar “que sus actuales o futuros rivales accedan a una masa crítica de compradores y vendedores”.
El Monopolio de Amazon, Según el Gobierno Estadounidense
Para comprender las razones detrás de esta demanda, en primer lugar, hay que tener presente que la mayoría de los productos comercializados por Amazon no son vendidos directamente por la compañía, sino por vendedores externos que utilizan esta plataforma como un punto de venta. Y, en segundo lugar, que la plataforma de Amazon tiene varios botones en colores brillantes y formato atractivo como el botón "Comprar Ahora", que incentiva a los compradores a adquirir productos, e incluso un servicio de suscripción como “Prime”, que ofrece mejores condiciones de compra y envío a los clientes de Amazon.
Aunque estos aspectos son comunes en cualquier punto de venta en línea, el problema, de acuerdo con el gobierno estadounidense, es que Amazon utiliza su tamaño y su infraestructura para “asfixiar” a la competencia.
¿Cómo lo hace? La FTC argumenta dos cosas. Primero, que cuando un cliente hace clic en “Comprar Ahora”, Amazon rastrea otros sitios web y, si encuentra el mismo producto a un precio más bajo, castiga al vendedor eliminando los botones como “Comprar Ahora” y “Agregar al Carrito” para reducir sus ventas y obligarlos a subir sus precios en los sitios de la competencia o reducir sus precios en Amazon. Además, en estos casos, la compañía es señalada por agregar un botón para ver “Todas las Opciones de Compra”, con la finalidad de redirigir a los clientes a productos similares de otros vendedores que no dan precios más bajos en otros sitios de internet, que los ofrecidos en Amazon. Para la FTC, esta circunstancia estaría evitando que otros sitios web ofrezcan descuentos, y le daría a Amazon un control casi absoluto sobre los precios en el mercado.
Segundo, que el servicio “Prime”, que ofrece envíos rápidos, es utilizado por Amazon para forzar a los vendedores a utilizar la infraestructura logística de la compañía. En ese sentido, las autoridades estadounidenses indican que los vendedores deben pagar a Amazon y utilizar sus almacenes y sistemas de envío para calificar como productos “Prime”, lo que limita sus opciones y aumenta su dependencia a Amazon.
Ante la serie de acusaciones, Amazon ha argumentado que estas tácticas benefician a los clientes, porque su plataforma fomenta precios más competitivos y entregas rápidas con cadenas de suministro global que garantizan menores costos productivos y mayor exposición de productos.
El caso del gobierno de Estados Unidos contra Amazon sigue abierto. La resolución de la demanda podría tener un impacto significativo en el futuro de la compañía y, más ampliamente, en la forma en que compramos en línea. Si las autoridades logran probar las acusaciones de prácticas anticompetitivas, esto podría llevar a cambios importantes en la forma en que Amazon opera y afectar la competencia en el mercado de comercio electrónico. Por otro lado, si Amazon defiende con éxito sus prácticas como beneficiosas para los consumidores, es posible que continúe operando de manera similar.
Sea cual sea el resultado, el caso de Amazon ante las autoridades estadounidenses es un ejemplo destacado de cómo el crecimiento y la influencia de las grandes empresas tecnológicas pueden dar lugar a interrogantes sobre cuestiones de competencia y regulación en la economía digital.
SiiLA continuará dando seguimiento al desarrollo del comercio electrónico y su impacto en el mercado inmobiliario comercial. Para obtener más información sobre este y otros temas, visita SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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