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Bajo un cielo despejado, unas vigas metálicas se alzan como esqueletos de lo que pronto será una imponente nave industrial. La estructura de acero y concreto se despliega en el corazón de Naucalpan, Estado de México, desafiando la incertidumbre de un mercado pequeño pero complejo. A medida que el sol ilumina la obra, las sombras proyectadas sobre el piso de concreto muestran la magnitud de lo que está por venir: más de 5,800 metros cuadrados de área bruta rentable que esperan ser llenados de actividad.
Este proyecto no sólo es una novísima construcción; es el primer desarrollo industrial de Grupo FREL, una firma tradicionalmente enfocada en los sectores de oficinas, retail y residencial.
Cuando en SiiLA le preguntamos a Alan Rodríguez sobre el motivo detrás de este giro estratégico, especialmente en un momento tan crucial para el mercado mexicano, marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro y el auge del nearshoring, el Director Comercial de FREL explicó que la decisión de incursionar en el sector industrial no fue casual. La compañía ya poseía el terreno desde 2014, pero fue el aumento en la demanda de espacios logísticos lo que los llevó a replantear su uso. A medida que Naucalpan se consolidaba como un punto clave para la última milla, la construcción de infraestructura industrial se presentó como una opción más adecuada que el desarrollo residencial inicialmente previsto.
Sin embargo, ¿qué tan rentable es Naucalpan?
A pesar de ser uno de los mercados inmobiliarios industriales más pequeños del Valle de México, Naucalpan ha demostrado un dinamismo notable, aunque inconsistente. Su tasa de crecimiento promedio de 4.7% anual en los últimos cinco años refleja una expansión moderada. En 2024 —después de casi tres años sin desarrollos significativos— sumó 16,500 metros cuadrados industriales. Para 2025, están programados dos proyectos, siendo el más grande el de FREL.
Aunque la inversión en infraestructura ha sido limitada en la región, especialmente debido a la competencia con otros submercados del centro del país y los costos adicionales por la distancia con el centro de la Ciudad de México, la importancia estratégica de Naucalpan es indiscutible. Según el IGECEM, INEGI y la Secretaría de Economía, Naucalpan es la localidad que más contribuye al PIB del Estado de México, aportando casi uno de cada cinco pesos, lo que destaca su rol como centro industrial y logístico clave para la economía local. Además, los datos revelan que la productividad de Naucalpan se mantiene fuerte en industrias de alto crecimiento. Dos de cada cinco empresas en la zona pertenecen a los sectores de vehículos y partes, bienes de capital, y transporte y logística, los cuales generan alrededor del 95% de las ventas internacionales del municipio.
No obstante, en 2023, Naucalpan enfrentó varios obstáculos, con una absorción neta negativa que reflejó la incertidumbre del mercado. Sin embargo, 2024 trajo consigo una importante recuperación, con el segundo nivel de absorciones más pronunciado desde que SiiLA tiene registro. Estas fluctuaciones en la demanda y la retención de inquilinos han llevado a que, en los últimos cinco años, la tasa de disponibilidad en Naucalpan haya tenido variaciones significativas. Hoy, sin embargo, se encuentra en niveles similares a los de 2019, lo que sugiere una paulatina estabilización.
Meanwhile, the local market demands high-quality industrial spaces, especially Class A warehouses. These properties, well connected to major access roads and offering ample storage space, are essential to meet the growing logistical needs and operational optimization demands.
Two factors have slowed the pace of real estate dynamism in Naucalpan. First, the predominance of Class B industrial warehouses limits options for companies needing modern, technological spaces. Second, the speculative focus of the local market has led to an offer that does not always meet the specific needs of the logistics and manufacturing sectors. This combination has hindered the transition toward infrastructure better suited to current market demands.
As the market continues seeking high-quality logistical solutions, FREL’s warehouse in Naucalpan perfectly fits these needs. With a ceiling height of over 11 meters, six loading docks, a spacious maneuvering yard, a nearly 1,200-square-meter mezzanine, and direct access to Periférico Sur and Norte, this industrial space is designed to optimize logistics in a strategic location. According to Alan Rodríguez, the infrastructure and location have generated significant interest, with expectations for the warehouse to be absorbed quickly, even before its official delivery in February of this year.
Today, the warehouse is nearly complete, and the metal beams, like Naucalpan itself, rise, taking shape, reflecting the evolution of a market that, though small, adapts to the increasing demands of modern industrial infrastructure. With each rising structure, the region’s future seems to edge closer to the long-anticipated vision of stability and growth.
For more information on the performance of the industrial real estate market in Mexico, visit SiiLA REsource or email us at contacto@siila.com.mx.











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