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La semana pasada, ProximityParks obtuvo un crédito sostenible de 1,200 millones de pesos por parte de BBVA para reforzar su infraestructura de última milla en zonas urbanas. La operación no solo financia nuevos desarrollos: confirma que el futuro de las cadenas de suministro se decide dentro de la ciudad, donde la velocidad es margen y cada kilómetro tiene un costo medido en dinero, energía y emisiones.
El financiamiento se aplicará sobre ocho de los 17 parques que ProximityParks opera en el norte, centro y Bajío. Se trata de los complejos Monterrey Centro, Coyoacán, Del Valle, Iztapalapa I, Lomas Verdes, Naucalpan, Santa Fe I y Guadalajara Centro. En conjunto, estos activos representan cerca de una tercera parte del área bruta rentable (ABR) de la desarrolladora, que supera los 430,000 metros cuadrados a nivel nacional.
BBVA estructuró el préstamo bajo criterios de sostenibilidad, respaldado en el desempeño ambiental de los activos. La mayoría de estos parques (88%) cuentan —o están en proceso de obtener— certificación LEED; todos operan con iluminación LED y sistemas para reducir el consumo de agua; y en casi nueve de cada diez inmuebles se genera parte de la energía mediante paneles solares.
En la logística urbana, la infraestructura define la estructura de costos. La eficiencia energética y el uso de sistemas de ahorro no son una bandera ambiental, sino una forma de estabilizar el gasto en entornos de alta rotación y márgenes ajustados. Por eso, el desempeño ambiental pesa tanto como la ubicación.
Según el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, 62% de las emisiones en México proviene del uso de energía. Reducir ese consumo no solo disminuye la huella ambiental: baja costos directos de operación. Nacional Financiera estima que, en el sector industrial, una empresa mediana con gestión energética eficiente puede ahorrar alrededor de 5.5 millones de pesos al año. Para compañías con ingresos anuales de entre 100 y 250 millones de pesos —rango que define a una mediana empresa en México— esa reducción equivale a entre 5.5% y 2.2% de ahorro directo.
Sin embargo, la adopción efectiva de infraestructura sustentable en el mercado industrial mexicano aún es moderada. De acuerdo con SiiLA, solo alrededor del 4% de las naves industriales clase A y B construidas en los últimos cinco años cuenta con certificación ambiental.
En este contexto, la operación de ProximityParks forma parte de una tendencia creciente en el financiamiento inmobiliario. BBVA México, por ejemplo, ha movilizado alrededor de 338 mil millones de pesos en crédito sostenible en lo que va de 2025; 72% de ese monto se ha destinado a proyectos de transición energética y reducción de emisiones. Esto es una señal de hacia dónde se mueve el capital: cuando la eficiencia deja de ser un plus y se convierte en condición operativa, el capital deja de financiar expansión por volumen y empieza a financiar expansión que reduce su propia presión operativa.
Pero si la infraestructura determina el costo y el costo define la ventaja, ¿qué tan rápido podrá adaptarse el resto del mercado? Más información y datos en SiiLA Market Analytics o a través de contacto@siila.com.mx.











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