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En pleno proceso de depuración de su portafolio inmobiliario, FIBRA Monterrey acordó la venta de Las Torres Moradas —dos inmuebles en Monterrey con casi 40% de disponibilidad— por hasta 650 millones de pesos más impuestos. El acuerdo supone, empero, 40% menos que el costo de adquisición de ambos edificios.
Más que un castigo contable o una pérdida absoluta, la cifra refleja el cierre de un ciclo. Adquiridas en 2014 por poco más de 1,000 millones de pesos de la época, Las Torres Moradas generaron ingresos estables durante una década, con rentas mensuales de entre 15 y 19 dólares por metro cuadrado y una ocupación promedio de 60%. En conjunto, esos flujos permitieron amortizar gran parte del valor original del activo.
Con esta operación, FIBRA Monterrey sigue reajustando su portafolio: liquida activos con desempeño limitado o difícil reposicionamiento para liberar capital y concentrarse en propiedades con mayor tracción operativa. Hasta ahora, ha concretado o acordado la venta de casi el 80% de sus oficinas con bajo desempeño —que representaban apenas el 17% del portafolio productivo del segmento— y podría destinar los recursos recaudados a nuevas inversiones industriales, deuda o a la recompra de certificados propios, según las condiciones del mercado.
Entre las desinversiones más recientes destacan el inmueble Fortaleza en el Estado de México, vendido en julio de 2025 por 360 millones de pesos; el Corporativo Axtel en Monterrey, enajenado en diciembre de 2024 por más de 302 millones; y Prometeo, también en Monterrey, actualmente puesto a la venta tras haber reducido su valor contable de 419 a 398 millones de pesos entre diciembre de 2024 y junio de 2025.
Estos ajustes de portafolio coinciden con una caída sostenida en la tasa de disponibilidad en Monterrey, que acumula seis trimestres a la baja y se ubica en 12.9%, su nivel más bajo en al menos cinco años. Detrás de este dinamismo hay una entrega mínima de nuevo inventario —de apenas unos miles de metros cuadrados— y una demanda en aceleración. Según SiiLA, en el primer semestre de 2025, Monterrey registró su mayor volumen de absorción bruta desde 2020 para ese periodo, con más de 73,000 metros cuadrados, y su segundo nivel más alto de absorción neta: casi 30,000 metros cuadrados.
En ese periodo, la demanda de oficinas en Monterrey fue impulsada principalmente por empresas automotrices, bienes raíces, construcción, tecnología, legal, finanzas, minería y servicios empresariales, que en conjunto concentraron el 73% de las absorciones. Ese tejido diverso ayuda a explicar por qué, en un entorno de competencia selectiva, la depuración de portafolios es una medida de contención de riesgos, especialmente en un entorno corporativo ligado a los vaivenes del sector industrial, cuya disponibilidad se ha triplicado en el último año por la rotación de grandes inquilinos y la ralentización de nuevas inversiones en la región.
Con cada trimestre, los portafolios cambian de forma. Para seguirles el ritmo, no basta con cifras sueltas: hace falta una lectura de fondo. Esto es lo que hace SiiLA FIBRA Analytics. Visítalo o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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