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A principios de mayo, FIBRA Nova, un fideicomiso inmobiliario enfocado en activos industriales, de retail y educativos, anunció que dejaría la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) para listar en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) a partir del 20 de mayo de 2024. Esta decisión suscitó señalamientos sobre un posible conflicto de interés debido a que María Ariza, directora general de la BIVA, también es miembro independiente del fideicomiso.
Sin embargo, en la opinión de Jacobo Rodríguez, especialista financiero de Roga Capital, las regulaciones actuales y las prácticas de gobierno corporativo limitan los beneficios directos para las partes involucradas. En ese sentido, el experto en economía monetaria y financiera con más de 16 años de experiencia en el sector bursátil señaló que “No hay una situación en la que FIBRA Nova vaya a tener beneficios adicionales a los que pudiera tener cualquier otra emisora, porque el único beneficio que podría tener está relacionado con el pago de cuotas y, al final del día, FIBRA Nova, como cualquier otra emisora, va a tener que pagarlas”. En el caso de María Ariza, Jacobo señaló que, aunque cause ruido, no existe un conflicto de interés, porque ella no puede obtener una retribución directa por el cambio de listado.
Además, subrayó que la decisión de FIBRA Nova de migrar a la BIVA ofrece ventajas competitivas sin generar inequidades. "La reducción de costos operativos es un beneficio importante, pero no exclusivo para FIBRA Nova. Los costos de mantenimiento, listado, información y otros son más baratos en la BIVA que en la BMV”. Esto sugiere que, más allá de las especulaciones sobre conflictos de interés, el movimiento se alinea con prácticas comunes en la industria que buscan optimizar operaciones financieras sin comprometer la ética o la transparencia del mercado.
Más que beneficios extraordinarios, y a pesar de la potencial reducción de costos, el cambio de listado traerá importantes desafíos para FIBRA Nova. Esto debido a que la compañía tendrá que equilibrar los potenciales beneficios económicos con los costos asociados por migrar a un mercado bursátil más pequeño.
Según Jacobo, la BMV tiene una capitalización de mercado cercana a los 600,000 millones de dólares, mientras que la capitalización de la BIVA es inferior al 10% de ese monto. Esto quiere decir que hay más y mayores participantes en la BMV, lo que se traduce en mayor potencial de liquidez e infraestructura. Sin embargo, la menor capitalización de mercado de la BIVA no necesariamente representa una desventaja. De hecho, esta situación puede ofrecerle a FIBRA Nova una plataforma más ágil y una mayor visibilidad dentro de un mercado más pequeño. La BIVA, aunque no ha alcanzado los objetivos de crecimiento que se pensó que tendría en un inicio, ha trabajado activamente para atraer a emisores mediante la simplificación de los trámites necesarios para el listado y la reducción de los costos asociados con el mantenimiento, la publicación de información financiera y otros servicios. Estas medidas están diseñadas para que el proceso de listado sea más accesible y económico, lo cual es atractivo para empresas que buscan eficiencia y un servicio más personalizado.
En contraste, el especialista en cuestiones bursátiles señaló que, aunque la Comisión Nacional Bancaria y de Valores aún tiene que dar su visto bueno y corroborar que todo esté en orden, la transición será relativamente sencilla en términos regulatorios porque la regulación es la misma para ambas bolsas y para todas las emisoras listadas o por listar.
FIBRA Nova no será la única beneficiada por su cambio de listado. Según Jacobo, también la BIVA tendrá réditos con la llegada del fideicomiso encabezado por Guillermo Medrano.
“Al final del día, entre más emisoras estén listadas en la BIVA, mayores ingresos y utilidades tendrá por cuotas de listado y mantenimiento. También tiene un aspecto reputacional. En este caso, vemos que Grupo Bafar y FIBRA Nova se pasan a la BIVA, y eso podría despertar un poquito más el apetito o el interés de otras emisoras, especialmente por la posibilidad de reducir algunos costos. Incluso es posible que algunos otros FIBRAs estén valorando un cambio de listado. Ya hemos visto algunas colocaciones directas, principalmente relacionadas con CKDs o fideicomisos menos grandes o conocidos, como Agrofibra y FIBRA Soma”.
Más allá del cambio de listado, el experto de Roga Capital habló del impacto de los FIBRAs en las bolsas de valores. En ese sentido, Jacobo explicó a SiiLA REsource que “el peso de los FIBRAs es muy bajo si lo comparamos con el mercado general, no sólo en términos de volumen de emisoras, sino en cuanto al valor de capitalización, pues estos fideicomisos representan alrededor del 4% o 4.5% de los 600,000 millones de dólares correspondientes al valor de mercado de la BMV. Sin embargo, aunque el mercado de los FIBRAs todavía es muy pequeño, desde que surgieron en México en 2011, estos vehículos de inversión han sido muy importantes para todo el sector de infraestructura y construcción, sobre todo ligado a activos industriales, de oficinas y centros comerciales, contribuyendo así a la diversificación y fortalecimiento del mercado bursátil de México”.
Para obtener más información sobre el desempeño de los FIBRAs en México, explora SiiLA FIBRA Analytics o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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