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Mientras muchas industrias apagan luces y recortan metraje, un puñado de empresas sigue ganando terreno. Las firmas de tecnología, medios, publicidad e información —el sector TAMI, por sus siglas en inglés— ocupan cada vez más oficinas en las principales ciudades de América Latina. Y aunque en tres de las mayores economías de la región —México, Brasil y Colombia— apenas uno de cada diez inquilinos pertenece a este sector, su influencia se expande y reconfigura el mapa del mercado corporativo.
Hoy, el sector TAMI aporta hasta el 6% del PIB y concentra entre el 6% y el 10% del espacio corporativo en Brasil, Colombia y México, donde su ocupación de oficinas creció 10%, 7% y 2% en el último año, incluso en un entorno económico desafiante, según datos de SiiLA, Statista, INEGI, ICEX y DANE.
Su crecimiento no solo se mide en cifras, sino en decisiones que transforman el espacio.
En México, la mayoría de las firmas TAMI opera desde hubs regionales. Buscan visibilidad y posicionamiento, por lo que prefieren oficinas amplias, representativas y bien conectadas, en zonas como Reforma, Santa Fe o Polanco en la capital del país. Suelen firmar contratos medianos o largos, con cláusulas flexibles. Para ellas, la oficina no solo es una vitrina de marca, sino también un ancla de talento.
En Brasil, el panorama es distinto. El mercado es más fragmentado y diverso. Muchas firmas son locales o regionales, operan con modelos ágiles y privilegian la eficiencia sobre la escala. Aun así, gigantes globales como Google y Meta han comenzado a afianzarse en desarrollos emblemáticos sobre la Avenida Faria Lima de São Paulo, uno de los mercados de oficinas más costosos del país y, durante décadas, bastión de firmas financieras.
Y en Colombia, el TAMI apenas se está escribiendo. Muchas firmas llegan o expanden operaciones por primera vez. Ocupan espacios pequeños, salvo por los medios de comunicación, que ya operan a una escala similar a la brasileña. Bogotá concentra la demanda, con poco volumen, pero con una trayectoria ascendente que empieza a marcar el pulso del sector.
¿Pero qué buscan realmente las empresas TAMI al ocupar oficinas?
Las firmas TAMI suelen ocupar entre 500 y 1,300 metros cuadrados, dependiendo de la subindustria y la región. Este volumen supera entre dos y cuatro veces la ocupación promedio en los principales mercados corporativos de Latinoamérica, según datos de SiiLA.
En general, las tecnológicas y los medios de comunicación tienden a ocupar espacios más amplios que las agencias de publicidad. Pero esa lógica no es uniforme: las decisiones espaciales dependen del grado de madurez del ecosistema, la etapa de expansión y las prioridades operativas de cada mercado. En México, por ejemplo, las oficinas TAMI son en promedio casi el doble de grandes que en Colombia y 75% más amplias que en Brasil. A su vez, las brasileñas superan en más de 60% a las colombianas.
Si el tamaño de los espacios ocupados habla de estrategia empresarial, las recientes absorciones revelan los estándares de calidad, visibilidad y ubicación que definen la apuesta del TAMI a mediano plazo. Prueba de ello es que, en el último año, el 80% del espacio absorbido por estas firmas correspondió a oficinas clase A o A+, lo que confirma que su expansión obedece a exigencias premium ligadas directamente a la eficiencia productiva.
¿Y qué tanto ha crecido el sector?
Las empresas TAMI son uno de los motores detrás del crecimiento y recuperación del sector de oficinas en América Latina. Solo en México, Brasil y Colombia, concentraron cerca del 23%, 9% y 4% del área corporativa absorbida entre el primer trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025, respectivamente. Esto no implica únicamente volumen, sino impulso neto.
En México, por cada diez inquilinos del sector que desocuparon espacio, hubo trece que ocuparon; y por cada diez metros cuadrados liberados, trece fueron absorbidos.
En Brasil, la relación de inquilinos fue similar —doce nuevos por cada diez que se fueron— aunque el saldo en superficie fue aún más agresivo: por cada diez metros liberados, se ocuparon dieciséis.
Y Colombia, por su parte, mostró la dinámica más acelerada. Por cada diez salidas, hubo trece ingresos, y por cada diez metros desocupados, dieciocho fueron tomados.
Estas cifras revelan una rotación constante, pero con una absorción neta cada vez más sólida, de modo que el sector TAMI no solo se mueve: se consolida. Y en ese avance, cada metro cuadrado ocupado eleva el estándar del mercado.
Para conocer más sobre el movimiento de inquilinos en los principales mercados de oficinas de América Latina, visita SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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