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Los contratos de arrendamiento Triple Neto (NNN) son muy comunes en el mercado inmobiliario comercial, especialmente cuando se trata de propiedades industriales. Un ejemplo reciente es el acuerdo de FIBRA Nova para administrar y rentar 1,654 hectáreas agroalimentarias en Chihuahua entre 2021 y 2036. En este contrato, al igual que en cualquier otro acuerdo NNN, el inquilino asume la responsabilidad de pagar no sólo la renta mensual, sino también todos los gastos operativos y de mantenimiento asociados con la propiedad.
Los tres "netos" a los que se hace referencia en el término "Triple Neto" se refieren al pago de impuestos sobre la propiedad (predial y gravámenes municipales o estatales), mantenimiento y reparación de áreas comunes e incluso del inmueble, así como seguros contra daños a la propiedad. Aunque los términos específicos del contrato de arrendamiento triple neto pueden variar según el acuerdo entre el arrendador y el arrendatario, en México, los pagos adicionales de impuestos, mantenimiento y seguros suelen aumentar entre 10% y 20% el precio de renta de la propiedad. Mientras que los impuestos y los seguros generan variaciones promedio de 2% a 5%, el mantenimiento genera incrementos de 6% a 10% sobre la renta base.
Tomemos como ejemplo un listado de 2023 para propiedades industriales de clase A en cinco submercados en Tijuana, de acuerdo con información recopilada por SiiLA. La muestra en esta región del noroeste mexicano refleja que, en promedio, los costos por impuestos, mantenimiento y seguros aumentan 8% el precio de renta: 4.5% de mantenimiento, 2% de seguros y 1.5% de impuestos. Es importante destacar que estos porcentajes varían dependiendo de factores como la ubicación de la propiedad, el tipo de inmueble, el tamaño del espacio y las condiciones específicas del contrato.
Los contratos de arrendamiento NNN tienen tanto ventajas como desventajas para los propietarios e inquilinos.
Principales “pros” del Triple Neto
Las ventajas para el arrendador (propietario) incluyen: a) Mejor planificación financiera, ya que al transferir los costos operativos y de mantenimiento al arrendatario, tienen una mayor certeza sobre sus ingresos netos; b) Mayor eficiencia en la gestión de la propiedad, debido a que el propietario transfiere la carga financiera del mantenimiento y las reparaciones al inquilino, lo que permite prevenir el desgaste y depreciación del inmueble; y c) Baja participación en riesgos al responsabilizar al inquilino por gastos inesperados.
Las ventajas para el arrendatario (inquilino) incluyen: a) Mayor control operativo sobre la propiedad, lo que les permite adaptar y gestionar el espacio según sus necesidades comerciales específicas; b) Conocimiento previo de los costos adicionales, lo que le facilita a los inquilinos planificar mejor sus presupuestos y evitar cargas financieras inesperadas; c) Beneficios fiscales como responsables de los impuestos sobre la propiedad y los intereses del seguro, así como beneficios financieros, ya que el pago anticipado suele reducir costos a mediano y largo plazos.
Principales “contras” del Triple Neto
Las desventajas para el arrendador (propietario) incluyen: a) Ingresos fijos, lo que ante un aumento considerable en los costos operativos y de mantenimiento haría que los pagos acordados fueran insuficientes y los márgenes de ganancia se redujeran; b) Dificultad para evaluar a los inquilinos, ya que es indispensable conseguir arrendatarios con liquidez e ingresos suficientes para enfrentar los costos de renta y operativos a mediano y largo plazos; y c) Disponibilidad prolongada, ya que los costos adicionales a la renta pueden hacer más difícil atraer y retener inquilinos, máxime en periodos de crisis y/o de recuperación económica.
Las desventajas para el arrendatario (inquilino) incluyen: a) Mayor carga financiera por los costos de impuestos, mantenimiento y seguros; b) Limitada flexibilidad, ya que las condiciones contractuales pueden dificultar la realización de cambios en el espacio o la terminación anticipada del contrato; y c) Riesgo de costos imprevistos, ya que si los gastos operativos o de mantenimiento aumentan significativamente por inflación o cláusulas contractuales, el inquilino podría enfrentar dificultades para cubrir sus responsabilidades y ver afectado su presupuesto.
Para obtener más información sobre los tipos de contratos y las tendencias en el mercado inmobiliario comercial, continúa explorando SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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