Suscríbete a nuestro mailing list para recibir noticias del sector inmobiliario, eventos, insights y análisis.

Nike pisa más fuerte en México. Recientemente, la compañía renovó y amplió su presencia en el Conjunto Legaria Torre I, donde ocupará 4,800 metros cuadrados durante los próximos cuatro años. Desde la alcaldía Miguel Hidalgo, la marca refuerza así su centro de operaciones en la capital del país, en un contexto de ajustes internos y disciplina operativa a nivel regional.
En el último año, los ingresos del grupo en la región Asia-Pacífico y América Latina cayeron 3% a tipo de cambio constante, afectados por la debilidad en Asia, pero parcialmente compensados por un mejor desempeño en México. Al mismo tiempo, la compañía enfrentó una contracción significativa en ventas digitales (-9%), frente a un crecimiento moderado en tiendas físicas comparables (1%). En ese entorno, México se consolida como un mercado que sostiene ejecución y estabilidad dentro de una región bajo presión.
El enfoque disciplinado de la firma también se refleja en su huella física en el retail mexicano. Al cierre de 2025, la marca elevó su área bruta rentable en centros comerciales de gran formato a casi 17,000 metros cuadrados, un crecimiento cercano a 10% anual, acompañado de un aumento moderado en el número de tiendas. En términos absolutos, Nike se mantiene como una de las redes más extensas del segmento, pero sin recurrir a expansiones aceleradas.
El contraste con otras marcas es revelador. Mientras New Balance y Reebok registraron alzas pronunciadas desde bases reducidas, y Adidas y Skechers ampliaron su huella con estrategias más agresivas en metros y aperturas, Nike optó por consolidar ubicaciones existentes y optimizar desempeño por tienda.
La lógica —orientada al control operativo más que a la visibilidad— es coherente con su estrategia de oficinas en la capital del país, en un momento en que la compañía reconoce, en palabras de su director general, Elliott Hill, que la firma está priorizando acciones orientadas a sostener el crecimiento de largo plazo, aun sin un impulso fuerte de ingresos, mediante la reorganización de equipos, el fortalecimiento de relaciones con socios, el reequilibrio de su portafolio y una mayor ejecución operativa en campo.
Este comportamiento no es exclusivo de Nike, sino representativo de una tendencia sectorial más amplia.
En el mercado de oficinas capitalino, las empresas de ropa, calzado y accesorios operan como usuarios estables, con necesidades concentradas en gestión comercial y soporte corporativo. De acuerdo con datos de SiiLA, el sector representa alrededor del 2% de los inquilinos y cerca del 1% del área bruta rentable. Aunque su peso es acotado, su trayectoria ha sido consistente: entre 2020 y 2025, los metros ocupados crecieron a una tasa compuesta anual cercana a 3%, con baja rotación y sin episodios de expansión abrupta.
Esta dinámica perfila un tipo de demanda donde empresas como Nike privilegian la permanencia sobre la expansión. Es decir, renuevan cuando el inmueble ofrece metrajes eficientes, flexibilidad funcional y costos predecibles, y evitan superficies sobredimensionadas o esquemas rígidos de largo plazo. Así, en este segmento, el valor del activo no está en capturar crecimiento acelerado, sino en reducir fricción operativa: espacios que funcionan, que se adaptan sin disrupciones y que eliminan la necesidad de relocalizar, una condición clave para retener a inquilinos corporativos en ciclos de crecimiento selectivo.
Para más datos, series y análisis del mercado corporativo en México, consulta SiiLA Market Analytics o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











Suscríbete a nuestro mailing list para recibir noticias del sector inmobiliario, eventos, insights y análisis.
