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Aunque el discurso tecnológico suele concentrarse en software, inteligencia artificial y servicios en la nube, la mayor parte del espacio industrial ocupado por empresas tecnológicas en México continúa asociada a actividades manufactureras.
De acuerdo con un análisis de SiiLA al primer trimestre de 2026, estas compañías ocupan más de 1.6 millones de metros cuadrados industriales en los principales mercados del norte, centro y Bajío del país. De ellos, 65% corresponde a actividades vinculadas con la fabricación de tecnología, encabezadas por manufactura de hardware y servidores (28%), electrónica de consumo (19%), automatización y robótica (15%), manufactura de semiconductores (2%) e instrumentación y medición (1%).
Sanmina, Emerson, Pegatrón y BOE Technology figuran entre los principales ocupantes de estas actividades y, en conjunto, superan los 600,000 metros cuadrados.
Fuera del ámbito manufacturero, software y TI concentra la mayor participación de superficie industrial (11%), seguido por centros de datos y servicios en la nube (7%) e infraestructura de redes (5%). Empresas como IBM y KIO Networks forman parte de estos segmentos y, en total, superan los 130,000 metros cuadrados.
Lejos de constituir una anomalía, la composición observada resulta congruente con el papel que México desempeña dentro de las cadenas productivas de Norteamérica. La fabricación de bienes tecnológicos, componentes electrónicos y equipos industriales sigue siendo una parte fundamental del valor agregado regional, particularmente en un contexto marcado por la expansión de semiconductores, automatización y manufactura avanzada. Vista desde esa perspectiva, la predominancia de actividades manufactureras refleja una especialización orientada a producir la tecnología que otras industrias utilizan para fabricar, ensamblar y distribuir bienes.
Esa especialización también tiene una expresión territorial claramente definida. El Bajío concentra más de la mitad de la superficie ocupada en actividades como centros de datos, infraestructura de telecomunicaciones, manufactura de hardware y servidores, manufactura de semiconductores, así como software, TI y servicios tecnológicos (BPO/ITO), una configuración consistente con la presencia de manufactura avanzada, operaciones corporativas e infraestructura digital especializada.
La zona conurbada del Valle de México destaca en ciberseguridad e identidad y logística tecnológica, en línea con su concentración de corporativos, operaciones logísticas y actividades intensivas en información.
El Noreste lidera automatización y robótica gracias a su elevada concentración industrial. Por su parte, el Noroeste domina infraestructura de redes, manufactura de electrónica de consumo y tecnología de salud y bienestar, reflejando décadas de integración con cadenas de exportación orientadas al mercado estadounidense.
Tomada en conjunto, la territorialización de la tecnología industrial mexicana muestra corredores con funciones cada vez más diferenciadas, pero complementarias. Aunque estas actividades representan apenas 1.6% del inventario industrial nacional, explicaron 3.6% de la absorción registrada entre el primer trimestre de 2025 y el primero de 2026. La diferencia sugiere que su importancia económica crece más rápido que su presencia física, una señal de que su influencia sobre el crecimiento industrial supera su peso actual dentro del mercado.
Para conocer más sobre las empresas, inversiones y actividades tecnológicas que están redefiniendo los corredores industriales de México, visita SiiLA Market Analytics o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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