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En México, poco más de uno de cada diez edificios de oficinas tienen menos de cinco años de antigüedad. Eso significa que apenas el 15% del espacio corporativo es realmente nuevo. Pero en este mercado, la edad no siempre define el precio. Entonces, ¿qué cuesta más rentar: un edificio recién construido o uno viejo que ya se volvió irremplazable?
Nadie discute que lo nuevo seduce. Pero en el mercado corporativo mexicano, la novedad y el valor no siempre caminan juntos, aunque muchas veces parezcan hacerlo.
En la mayoría de los casos, las oficinas nuevas suelen ser más caras que las antiguas. Pero esa lógica se rompe en el segmento más exclusivo de los principales mercados del país —Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara— donde muchos edificios de clase A+ con más de una década superan en renta a desarrollos recién entregados.
Eso sugiere que, en la cima del mercado, el precio no responde a la edad, sino al prestigio. Y que la novedad, por sí sola, no garantiza valor ni rentabilidad, salvo cuando se combina con ubicación, reputación, desempeño operativo, calidad de servicios y tiempo en el mercado. En paralelo, podría reflejar una moderación de precios en edificios recién entregados, impulsada por la competencia, el entorno económico y una disponibilidad nacional que ronda el 21.6%.
Lo anterior ayuda a explicar por qué edificios como Neuchâtel Cuadrante Polanco, The Summit Santa Fe y TOP en Monterrey —entregados en el último lustro— tienen costos equiparables a inmuebles construidos más de una década antes, como las Torres Polanco, New York Life y Avalanz.
¿Qué implica todo esto? Que la inversión en inmuebles de clase A+ no se devalúa necesariamente con el tiempo y que, en muchos casos, los edificios más antiguos han ganado valor, como ocurre en los mercados corporativos más maduros. Para los desarrolladores, el mensaje es claro: justificar una renta premium exige diseñar ventajas estructurales —eficiencia operativa, integración urbana, tecnología, sostenibilidad certificada— desde el inicio para poder destacar. De lo contrario, competirán con inmuebles ya consolidados… y quedarán en desventaja.
Sin embargo, la ventaja de los edificios consolidados no se limita al precio: también se refleja en la ocupación.
En promedio, los inmuebles más antiguos tienen un 35% más ocupación que los nuevos. Pero no necesariamente porque sean más demandados, sino porque han tenido más tiempo para posicionarse, estabilizar operaciones y construir reputación. En cambio, muchos desarrollos recientes —aun con mejores especificaciones— tardan más en colocarse, ya sea por la fuerte competencia entre inmuebles nuevos, la flexibilidad contractual, su ubicación o ciclos de comercialización más largos, en un contexto en donde, según SiiLA, solo una cuarta parte del nuevo inventario sale prearrendado y el tiempo de exposición promedio suele superar el año.
Pero ni el precio ni la ocupación cuentan toda la historia. El verdadero valor de un edificio también se mide por su desempeño operativo, es decir, por lo que cuesta sostenerlo en funcionamiento.
En promedio, el mantenimiento puede elevar entre un 10% y un 17% el costo total de renta por metro cuadrado, según el mercado y la clase del inmueble.
Los datos de SiiLA Market Analytics indican que los edificios de clase A+ tienden a tener los gastos más altos —hasta 50% por encima de los de clase B— no solo por mayores estándares operativos, sino también por servicios adicionales y expectativas más altas de desempeño. Aun así, la edad no determina por sí sola la eficiencia.
En Monterrey, por ejemplo, los edificios más recientes —de hasta cinco años— suelen ser más económicos de operar que los antiguos. Pero en Ciudad de México y Guadalajara ocurre lo contrario: los inmuebles nuevos pueden ser incluso más costosos, sobre todo en el segmento A+.
Esto supone que el costo operativo depende menos del año de construcción y más del tipo de producto, su modelo de gestión y el nivel de sus servicios. Por eso, al sumar renta y mantenimiento, la ventaja de lo nuevo puede diluirse... o invertirse si no hay un diferencial operativo que lo respalde.
Si quieres consultar más datos sobre renta, mantenimiento y ocupación en los principales mercados de oficinas, visita SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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