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Beber café es un acto mínimo: basta una taza y un momento para que ocurra. En The Coffee, esa lógica se traduce en un formato preciso. Detrás de una barra, un barista y, a veces, algunas mesas, crece una expansión que no depende solo del café, sino de una operación que funciona con menos espacio, menor inversión y mayor rotación.
Hoy tiene más de 50 tiendas en México, la mayoría (80%) fuera de centros comerciales, en ubicaciones a pie de calle, edificios de uso mixto, aeropuertos e incluso coworkings, con presencia en WeWork en la Ciudad de México. Desde su llegada en 2023, la compañía ha abierto cerca de 28 sucursales por año y prepara otras 28 que añadirán más de 1,300 metros cuadrados a una red de aproximadamente 2,500 en 20 entidades federativas.
Ese crecimiento responde a un esquema donde el espacio está diseñado para ser funcional, pero orientado a la rotación, no a la permanencia prolongada del cliente. Esto, junto con una estructura de franquicias, reduce la inversión inicial y facilita su replicabilidad en espacios pequeños de entre 20 y 70 metros cuadrados.
Bajo esas condiciones, para la mayoría de los franquiciatarios —salvo operadores con escala como Alsea— un local independiente resulta más eficiente que uno en un centro comercial. En los malls, el costo está asociado al tráfico cautivo, a cuotas comunes y a horarios rígidos; fuera de ellos, se paga por ubicación puntual, con mayor flexibilidad y sin la carga de sostener permanencia.
Esa eficiencia también define dónde crece. Cerca del 70% de sus tiendas se concentra en la zona conurbada del Valle de México y el Bajío, mientras otro 25% se distribuye entre el norte y el sur. Las nuevas aperturas siguen el mismo patrón: seis de cada diez se ubican en el centro y el Bajío, seguidas por el norte. Así, no es dispersión; es selección de flujos, porque The Coffee se concentra en mercados donde la densidad y el tránsito sostienen una demanda continua, no sujeta a picos, sino a circulación constante.
Ese patrón se sostiene en un mercado que crece, pero no se acelera. En México, el café representa cerca de 2,300 millones de dólares y avanza a una tasa anual de 5.6% hacia 2035. Es un crecimiento estable, impulsado por mayor consumo interno y las exportaciones, así como formatos accesibles —como el café instantáneo— y una oferta cada vez más diversa.
En ese entorno, la diferencia no está en el tamaño del mercado. Está en cómo se ejecuta cada unidad. The Coffee no depende de una demanda excepcional, pero sí de un modelo que reduce el riesgo de cada apertura y hace del crecimiento un resultado, no una apuesta. Ese mismo enfoque, sin embargo, también limita su exposición a formatos donde el ingreso depende del tiempo de estancia, no del flujo.
La pregunta ya no es dónde abrir. Es bajo qué lógica operar.
Más datos en SiiLA Market Analytics o a través de contacto@siila.com.mx.











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