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Los tragaluces en naves industriales, que son ventanas instaladas en los techos, permiten la entrada de luz natural, reduciendo la dependencia a la iluminación artificial. Estas instalaciones son indispensables para ahorrar energía, mejora la productividad y aumentar el valor de las propiedades, por lo que contribuyen a la sostenibilidad y eficiencia de las inversiones.
Según SiiLA Market Analytics, el porcentaje de tragaluces en naves industriales en México suele variar entre el 3% y el 10% del área total del techo, influenciado por normativas locales, el diseño del edificio y los objetivos de eficiencia energética y sustentabilidad. Este porcentaje es crucial para determinar la eficiencia de la iluminación natural y el ahorro energético. Por ejemplo, en un techo de 1,000 metros cuadrados, un 10% de tragaluces representa 100 metros cuadrados. Sin embargo, hay instalaciones con porcentajes aún mayores, como la nave dos del parque industrial O'Donnell Puente México, seis naves del complejo Convento City Park y la nave uno del Advance Tepotzotlán II en el submercado CTT (Cuautitlán, Tultitlán y Tepotzotlán) de la Ciudad de México, que alcanzan o superan el 15%.
Los datos de SiiLA también muestran que las proporciones más habituales de tragaluces en naves industriales en México son del 3%, 5% y 10%.
Por un lado, el 13% de las propiedades tiene un 3% de tragaluces, el mínimo recomendado para mejorar significativamente la iluminación natural. Cerca del 45% de las naves cuenta con un 5%, mientras que un 19% alcanza un 10%, proporcionando una cantidad significativa de luz natural sin comprometer la integridad del techo ni su eficiencia térmica. Para las edificaciones que buscan certificaciones ambientales como LEED, los tragaluces pueden constituir hasta el 20% del área del techo. No obstante, este incremento debe gestionarse cuidadosamente para controlar el calor y evitar el deslumbramiento, asegurando así un ambiente de trabajo óptimo y sostenible.
Ubicación, Calidad e Iluminación Natural
La ubicación y el porcentaje de tragaluces se determinan considerando factores clave como el clima local, la orientación del edificio y las necesidades específicas de iluminación y control de temperatura. En regiones con climas cálidos y soleados, es esencial moderar la cantidad de luz que ingresa para prevenir un aumento excesivo de calor. Por el contrario, en áreas con climas más fríos o nublados, incrementar el porcentaje de tragaluces es indispensable para aprovechar al máximo la luz natural y el calor solar.
Los datos de SiiLA Market Analytics revelan que el uso de tragaluces varía considerablemente por región en México. En el norte, caracterizado por un clima extremo, solo el 1% de las naves industriales tiene más del 10% de su techo cubierto por tragaluces. La mayoría de estas instalaciones (el 68%) presenta un porcentaje de tragaluces entre el 5% y menos del 10%, mientras que el resto (el 31%) cuenta con menos del 5%.
En contraste, en el centro del país, donde el clima es más templado y estable, el uso de tragaluces es más extenso: aproximadamente el 63% de las naves tiene tragaluces que cubren más del 10% del techo, mientras que sólo el 2% tiene menos del 5%. En el Bajío, una zona de clima templado y seco, la mayoría de las naves (57%) tienen entre el 5% y menos del 10% de su techo cubierto por tragaluces, y un 24% tiene menos del 5%. Estas variaciones muestran cómo las condiciones climáticas influyen significativamente en la adopción de estrategias de iluminación natural en construcciones industriales.
Además de la influencia climática, la calidad de las propiedades también determina el uso de tragaluces. En las naves de clase A y B, predomina un porcentaje de entre el 5% y menos del 10% de tragaluces. Sin embargo, el 23% de las naves de clase A opta por más del 10%, lo que refleja una estrategia enfocada en la eficiencia energética y el confort ambiental, características alineadas con su alta calidad e infraestructura de vanguardia. Por otro lado, el 30% de las naves de clase B tiene menos del 5% de tragaluces, lo que refleja un menor uso de luz natural y, posiblemente, inversiones más limitadas en características sostenibles. Estos datos sugieren que el diseño de tragaluces puede mostrar cuán modernas y ecológicas son las instalaciones industriales, reflejando no sólo las necesidades climáticas y de diseño, sino también el nivel de calidad de la propiedad.
El sector productivo también influye en el uso de tragaluces en naves industriales. Generalmente, los porcentajes de tragaluces varían entre el 3% y el 10%, dependiendo de cada industria. No obstante, en las naves dedicadas a la logística es común que estos porcentajes superen el 10%. Esto se debe a que las operaciones logísticas se benefician significativamente de una mejor iluminación natural, la cual facilita tareas como el almacenamiento y manejo de mercancías, mejora la visibilidad y la seguridad, y contribuye a la reducción de costos energéticos. Esta tendencia destaca la importancia de adaptar el diseño arquitectónico de las naves industriales para responder tanto a las necesidades operativas como a los objetivos de sostenibilidad de las empresas.
Para obtener más información sobre las características y tendencias relacionadas con las naves industriales en México, explora SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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