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Recorrer un centro comercial puede parecer una actividad mundana, pero en México, las visitas a los malls más grandes son auténticas expediciones urbanas. En estos colosos, donde los pasillos parecen no tener fin y cada esquina está diseñada para capturar tu atención, el tiempo adquiere otra dimensión.
De acuerdo con datos de SiiLA, en los principales mercados inmobiliarios del país —Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y Querétaro— existen 12 monumentales centros comerciales de más de 100,000 metros cuadrados de área bruta rentable (ABR). Estas propiedades representan nada menos que una cuarta parte del espacio de retail en estas regiones.
Los más grandes, como Centro Santa Fe, con 198,000 metros cuadrados, o Plaza Satélite, con 183,000 metros cuadrados, destacan en la zona conurbada de la capital. Cada uno es tan colosal que podría albergar más de cuatro veces la extensión del Zócalo capitalino y aún dejar espacio suficiente para amplios estacionamientos. Caminar por sus pasillos principales —sin detenerse— tomaría cerca de media hora a un paso constante de cuatro kilómetros por hora. Pero, por supuesto, casi nadie visita un mall sólo para caminar. Aquí, el tiempo se diluye entre vitrinas, tiendas, restaurantes y actividades como el cine o los juegos, por lo que no es raro que una visita promedio se extienda a dos, tres o incluso cuatro horas, y, en algunos casos, un día entero puede no bastar para explorar todo lo que estos gigantes tienen para ofrecer.
¿Sabías que recorrer el perímetro de cada una de estas propiedades equivale a caminar más de 1.7 kilómetros? Es como dar más de cuatro vueltas a una pista olímpica… pero rodeado de boutiques, cafeterías y escaleras eléctricas.
No es casualidad que la Ciudad de México concentre la mayor parte de los más grandes centros comerciales del país. Su historia con los malls comenzó hace más de medio siglo, cuando la modernización del país transformaba las ciudades. En 1969 se inauguró Plaza Universidad, el primer centro comercial del país, que representaba una nueva forma de vivir el comercio, lejos del bullicio del centro histórico. Poco después, en 1971, abriría Plaza Satélite, en un suburbio que crecía al ritmo de la expansión de la clase media. Estos proyectos buscaban descentralizar las actividades comerciales y ofrecer una nueva experiencia urbana: espacios modernos, accesibles y diseñados para el esparcimiento.
Hoy, tres de cada cuatro centros comerciales de más de 100,000 metros cuadrados están en la Ciudad de México. Nueve de los 12 “mega malls” del país se encuentran en la capital, incluidos gigantes como Parque las Antenas, Mundo E y Mítikah, con áreas que oscilan entre los 120,000 y 150,000 metros cuadrados. A estos se suman Parque Tepeyac, Paseo Interlomas, Parque Delta y Parque Tezontle, que tienen entre 100,000 y 120,000 metros cuadrados.
Fuera de la Ciudad de México, otros centros comerciales también destacan. En Nuevo León, Galerías Monterrey resalta con más de 110,000 metros cuadrados; y en Guadalajara, Distrito La Perla y Andares se han consolidado como propiedades que combinan lujo, entretenimiento y comercio en superficies que alcanzan hasta los 130,000 metros cuadrados. Aunque menos numerosos, estos complejos desempeñan un papel indispensable en sus regiones, actuando como puntos de encuentro y referentes urbanos.
¿Sabías que una tercera parte de estos gigantescos malls fue inaugurada antes del año 2000, entre las décadas de los setenta y noventa? Estos pioneros marcaron los primeros pasos del comercio moderno en México. Otra tercera parte llegó entre 2005 y 2011, consolidando el modelo, y el resto ha sido entregado en los últimos cinco o seis años, reflejando la evolución hacia formatos más integrados y sofisticados.
A pesar de su impacto, los “mega malls” no son la norma en el país. Según SiiLA Market Analytics, en promedio, los centros comerciales en México tienen unos 40,000 metros cuadrados, lo que los coloca como propiedades medianas a grandes. Esto se debe a la diversidad de formatos que predominan en el mercado. Un 38% de las propiedades son community centers, compactos y funcionales, con superficies de entre 17,000 y 18,000 metros cuadrados. Les siguen los regional malls, que representan el 21% del inventario y superan los 60,000 metros cuadrados. Finalmente, los lifestyle centers, con un enfoque más exclusivo, conforman el 18% y rondan los 40,000 metros cuadrados.
Estos formatos, la mayoría más modestos que los gigantescos malls, son los que realmente dominan el paisaje comercial en México. Esto refleja una diversificación estratégica: algunos apuestan por el tamaño y la oportunidad de albergar múltiples negocios, mientras que otros se distinguen con conceptos únicos que redefinen la experiencia del consumidor.
Para saber más sobre las tendencias en el mercado de retail en México, visita SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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