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En un esfuerzo por fortalecer la economía nacional y aprovechar el nearshoring, el gobierno de México ha implementado medidas para fomentar la inversión, la competitividad y la innovación en sectores estratégicos de su economía. Con el objetivo de atraer inversión extranjera directa y consolidar la posición del país en la arena internacional, se han establecido beneficios fiscales dirigidos a 20 sectores fundamentales para la economía y el mercado inmobiliario comercial en México.
A grandes rasgos, la más reciente ley de estímulos fiscales, aplicable para los ejercicios fiscales 2023 y 2024, incluye la posibilidad de deducir inmediatamente las inversiones en activos fijos, además de acceder a estímulos superiores a las deducciones establecidas en la Ley del Impuesto sobre la Renta, en materia de investigación y desarrollo, capacitación de empleados, y producción y exportación de bienes.
De acuerdo con SiiLA, los 20 sectores que serán directamente favorecidos por esta ley representan el 93% del área bruta rentable (ABR) industrial a nivel nacional. Estas subindustrias podrán deducir entre el 50% y el 89% de sus nuevas inversiones.
Se trata de los sectores aeronáutico, agroindustrial, alimentos, bienes de capital, electrónicos, empaques, energía eléctrica, entretenimiento, farmacéutica, manufactura, minería, metalurgia y acero, papel y celulosa, petróleo y gas, productos de consumo, productos y servicios empresariales, química y petroquímica, salud, tecnología, transporte y logística, así como vehículos y partes.
Entre el tercer trimestre de 2020 y 2023, el ABR de estas subindustrias creció en México entre un 11% y más de un 200%, dependiendo cada caso. Según SiiLA, en ese periodo, los sectores agroindustrial, manufacturero y de entretenimiento fueron los que más crecimiento experimentaron, duplicando e incluso triplicando su ABR. En contraste, los sectores que menos crecieron fueron los de papel y celulosa, energía eléctrica y farmacéutica, cuyo ABR varió entre un 11% y un 17% en los últimos tres años.
Pese al impulso a varios sectores, la inversión en tecnología, la mejora de la infraestructura, y el impulso a la producción y exportación de bienes y servicios se han convertido en prioridades estratégicas para el gobierno mexicano, ya que son factores que indispensables para aprovechar las oportunidades relacionadas con la llegada y expansión de empresas por el nearshoring.
En ese sentido, el más reciente decreto de estímulos fiscales podría tener un impacto significativo en el mercado inmobiliario comercial de México, ya que tiene el potencial de impulsar la oferta y demanda de espacios industriales, corporativos y de retail.
En primer lugar, la posibilidad de deducir inmediatamente las inversiones en activos fijos puede incentivar a las empresas a expandirse y adquirir nuevas instalaciones comerciales. La capacidad de reducir los costos fiscales asociados con la inversión en bienes raíces comerciales puede hacer que sea más atractivo para las empresas invertir en propiedades, ya sea para su uso interno o para arrendamiento. Esto podría traducirse en un crecimiento en la construcción de nuevos proyectos inmobiliarios y en una mayor inversión en bienes raíces comerciales.
Por otro lado, impulsar sectores que han experimentado un constante crecimiento, como el agroindustrial, manufacturero y de entretenimiento, puede generar una mayor demanda de espacios comerciales, como centros comerciales, parques industriales y propiedades de uso mixto. Lo mismo podría ocurrir con los sectores con menor crecimiento, cuyo desarrollo podría generar una mayor diversificación de negocios, impulsando así la competencia en el mercado.
Además, el enfoque en la capacitación de empleados y la innovación en la ley de estímulos fiscales puede atraer a empresas tecnológicas y de alta innovación que buscan ubicaciones estratégicas para sus operaciones. Esto podría impulsar la demanda de espacios de alta calidad en ubicaciones clave, sobre todo en la región del Bajío mexicano, donde la expansión de compañías tecnológicas ha sido muy notoria en el último lustro.
Aunque la nueva ley de estímulos fiscales en México tiene el potencial de generar un impacto positivo en el mercado inmobiliario comercial al impulsar la inversión y la demanda en sectores estratégicos de la economía, el alcance y la magnitud del impacto dependerán de cómo las empresas y los inversores aprovechen los beneficios fiscales y cómo se desarrollen los sectores beneficiados. En cualquier caso, con la condición de que el gobierno mexicano mantenga un equilibrio sostenible entre los estímulos fiscales y el espacio fiscal disponible, esta legislación representa una oportunidad significativa para el crecimiento y la expansión de la economía y del mercado inmobiliario comercial en México.
Para obtener más información sobre este y otros temas, explora SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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