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A comienzos de 2025, la industria automotriz fue casi invisible en las cifras del mercado de oficinas en México: apenas aportó el 2% de la absorción nacional, según datos de SiiLA. Pero en ese margen sin ruido se coló una distorsión inesperada. Yazaki Group, fabricante japonés de componentes, ocupó casi 6,800 metros cuadrados en el edificio Neoris–General Electric, parte del portafolio de FIBRA Monterrey, en San Pedro, Nuevo León.
En Monterrey, donde los contratos de arrendamiento promedian 700 metros cuadrados, la llegada de empresas como Yazaki —que ya ocupa cerca de 190,000 metros cuadrados industriales en México— quiebra la inercia de un mercado que, durante seis años, ha sumado poco inventario y solo ha visto absorciones relevantes de forma intermitente. En este contexto, una operación de este calibre revierte la curva y comprime la tasa de disponibilidad local, que cayó de 19% a casi 13% entre el primer trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025.
Las oficinas ocupadas por Yazaki son plug-and-play, con un contrato —pactado en dólares y con vigencia de diez años— que incluye ajustes anuales ligados al tipo de cambio y a la inflación, y contempla una posible expansión de hasta 8,000 metros cuadrados adicionales.
Por su volumen inicial y su capacidad de crecimiento, se perfila como una de las transacciones más relevantes del año en México —al menos en metraje— y adquiere aún más peso al considerar que Yazaki no es un inquilino nuevo para FIBRA Monterrey. Desde hace años, figura en su portafolio industrial con activos como la nave Stand Alone San Francisco del Rincón, de más de 23,000 metros cuadrados, y su ampliación posterior —superior a los cinco mil— en León, Guanajuato. Esta nueva ocupación no solo amplía el espacio arrendado: reafirma una relación operativa sostenida, con historia y horizonte.
La transacción de Yazaki también sugiere otro mecanismo clave para dinamizar el mercado: la reconfiguración interna de espacios.
Aunque no ha sido confirmado oficialmente, todo apunta a que su llegada fue posible gracias a un ajuste inmobiliario por parte de General Electric, que ocupa varios inmuebles de FIBRA Monterrey en la zona —entre ellos el CEN 333 – GE y el CEN 333 – Edificio Rojo— y que habría liberado el área necesaria para facilitar la entrada del nuevo inquilino.
Es importante recordar que el edificio que hoy alberga a Yazaki fue desarrollado en 2001 como un built-to-suit para Neoris, y ha formado parte del portafolio de FIBRA Monterrey desde la creación del fideicomiso en 2014. Más allá del inmueble y del inquilino, la operación refleja una reactivación puntual dentro de un contexto más amplio.
En los primeros tres meses de este año, el mercado corporativo absorbió poco menos de 390,000 metros cuadrados: su nivel más alto para un primer trimestre en seis años. Entre las pocas negociaciones que destacaron por su tamaño, estuvo la de FIBRA Monterrey, que inició el año con uno de los movimientos más grandes del periodo. Pero solo el tiempo dirá si su portafolio logra repuntar o continuará en modo de depuración.
Para conocer más detalles, incluido el precio de renta de la operación con Yazaki, consulta SiiLA Market Analytics. Y si quieres entender cómo se mueven los metros, los precios y las decisiones detrás del mercado inmobiliario comercial en México, visita SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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