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El mercado inmobiliario comercial mexicano es sólido y resiliente. En los últimos cuatro años, el sector industrial ha crecido y se ha desarrollado con el impulso adicional del nearshoring, es decir, la relocalización de empresas que buscan aprovechar las ventajas financieras y operativas de México como puerta de entrada al mercado norteamericano. Al mismo tiempo, los activos de oficinas y retail han demostrado su capacidad de adaptación después de la pandemia, con una recuperación paulatina que, aunque lenta, ha sido constante. Sin embargo, en lo que resta de este año y a lo largo de 2025, enfrentará desafíos significativos debido al panorama económico global, marcado por una desaceleración del consumo, menor presión inflacionaria y una demora en nuevas inversiones.
Las recientes proyecciones económicas del grupo financiero INVEX presentan un panorama complejo para el mercado inmobiliario comercial, especialmente para centros comerciales, oficinas y naves industriales.
Consumo y Crecimiento Económico
Por un lado, se espera una ralentización del consumo en Estados Unidos, que representa cerca del 70% de su PIB, lo que reducirá su crecimiento económico. Las proyecciones ajustadas a la baja prevén que la economía estadounidense crezca 2.1% en 2024 y aproximadamente 1.5% en 2025, por debajo del 2.5% registrado en 2023.
Debido a que Estados Unidos es el principal socio comercial de México y una gran parte de la economía mexicana depende de las exportaciones a ese país, cuando los consumidores estadounidenses gastan menos, la demanda de productos y servicios mexicanos disminuye. Esto puede llevar a una reducción en la producción y, consecuentemente, en el empleo y los ingresos en México. Esta situación podría provocar una disminución del consumo interno a nivel nacional, ya que la gente tiene menos dinero para gastar. Por esta razón, la desaceleración del consumo de las familias estadounidenses podría afectar la productividad mexicana. INVEX anticipa un crecimiento económico en México del 2.2% en 2024 y del 1.5% en 2025, cifras menores comparadas con el crecimiento del 3.7% y 3.2% observado en 2022 y 2023, respectivamente.
Con una menor demanda de productos y servicios mexicanos debido a la ralentización del consumo en Estados Unidos, las empresas mexicanas podrían enfrentar dificultades financieras que las llevarían a reducir sus operaciones o retrasar sus planes de expansión. Esto afectaría directamente la oferta y la demanda de espacios comerciales e industriales, con posibles pero limitados aumentos en la disponibilidad y presiones adicionales sobre los precios de renta. Además, una reducción en las inversiones en nuevos proyectos inmobiliarios podría limitar el desarrollo de infraestructura clave, dificultando la adaptación del mercado a nuevas demandas.
Sin embargo, datos de SiiLA indican que, en los últimos dos años, los activos inmobiliarios han tenido un crecimiento de entre 4% y 20%, dependiendo del tipo de activo, con indicadores de desempeño (precio, disponibilidad, absorciones) que se han mantenido estables, lo que sugiere una notable resiliencia en el mercado. Esta tendencia positiva podría amortiguar los efectos de la desaceleración económica global, permitiendo que el mercado inmobiliario comercial mexicano se mantenga firme a pesar de los desafíos. No obstante, será crucial implementar estrategias innovadoras y flexibles para adaptarse a las nuevas condiciones y asegurar el crecimiento sostenible del sector.
Inflación y Demanda
Por otro lado, INVEX anticipa menor presión inflacionaria en México y Estados Unidos. A nivel nacional, se espera una inflación general anual de 4.4% y 4.0% para 2024 y 2025, inferior a los niveles observados en años previos. Algo similar ocurre con las proyecciones para el vecino país, donde la inflación general anual será de 2.9% y 2.6% para 2024 y 2025.
Aunque la menor presión inflacionaria podría parecer inicialmente beneficiosa, refleja una desaceleración económica que puede tener efectos mixtos sobre el mercado inmobiliario comercial. En México, la inflación proyectada, aunque más alta que en Estados Unidos, sigue siendo moderada. Una inflación controlada generalmente indica estabilidad de precios, lo que puede ser positivo para los arrendatarios, ya que sus costos operativos no se incrementan drásticamente. No obstante, una inflación baja también puede ser indicativa de una demanda más débil, lo que podría frenar el crecimiento de las rentas y reducir los ingresos de los propietarios inmobiliarios.
En este contexto, las empresas podrían optar por renegociar sus contratos de arrendamiento, buscar espacios más pequeños o incluso retrasar sus inversiones. En consecuencia, los propietarios podrían tener que ofrecer incentivos, como periodos de gracia en el alquiler, mejoras en las instalaciones o contratos más flexibles, para adaptarse a las necesidades cambiantes de sus clientes.
Aunque la desaceleración económica presenta desafíos, varios factores podrían mitigar sus efectos en centros comerciales, oficinas y naves industriales. En los centros comerciales, la diversificación de los inquilinos y la adaptación a nuevas tendencias de consumo, como la integración de experiencias y servicios, pueden mantener el interés de los consumidores. En el sector de oficinas, la flexibilidad en los contratos de arrendamiento y el crecimiento de espacios de coworking ofrecen alternativas atractivas para las empresas que buscan reducir costos. Para las naves industriales, el auge del comercio electrónico y la constante necesidad de almacenamiento logístico pueden contrarrestar la disminución de la demanda a corto plazo.
Además de la desaceleración del consumo, la menor presión inflacionaria y la demora en nuevas inversiones, INVEX prevé un aumento en las solicitudes de seguro de desempleo en Estados Unidos que contrasta con la reducción de la tasa de desempleo en México. Esto podría generar un balance mixto en el mercado inmobiliario comercial mexicano. Mientras que el aumento del desempleo en Estados Unidos podría reducir el consumo y la demanda de productos y servicios mexicanos, afectando la demanda de espacios comerciales e industriales, la reducción del desempleo en México podría impulsar el consumo interno y estabilizar parcialmente la demanda de estos espacios.
Los desafíos de la economía global requerirán estrategias adaptativas por parte de los actores del mercado para mantener la estabilidad y fomentar el crecimiento sostenible del sector. Para obtener más información sobre el desempeño del mercado inmobiliario comercial, explora SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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