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Apodaca está viviendo un proceso de ajuste, pero algunos activos siguen encontrando inquilinos dispuestos a pagar una prima por ellos. LG Electronics acaba de demostrarlo.
En mayo, la compañía arrendó una nave de más de 18,500 metros cuadrados propiedad de FIBRA Macquarie, convirtiéndose en el primer ocupante de un inmueble de clase A entregado en 2024 y aceptando una renta un dólar por encima del precio promedio del submercado, una diferencia superior al 12%.
La operación forma parte de una expansión más amplia de LG en México. Tan solo en 2025, anunció inversiones cercanas a 400 millones de dólares, incluyendo una nueva planta en Querétaro, el traslado de operaciones de Mexicali a Reynosa y la ampliación de capacidad productiva en esa misma ciudad.
En ese contexto, la nave de Apodaca se suma a otras cinco incorporadas por LG y sus distintas divisiones en México durante los últimos 12 meses, agregando más de 80,000 metros cuadrados a su infraestructura productiva. En conjunto, ello equivale a una expansión cercana a 26% de su huella industrial en el país durante el último año.
La elección del submercado tampoco es fortuita. Cerca de una tercera parte del espacio industrial que LG ocupa en México se localiza en Monterrey, principalmente en Apodaca, cuyo perfil industrial ayuda a explicar esa concentración.
En ese submercado, bienes de capital, electrónicos y vehículos y partes ocupan alrededor del 39% del espacio industrial y representan cerca de cuatro de cada diez inquilinos. No sorprende entonces que una compañía con intereses en electrónicos y movilidad eléctrica continúe expandiéndose precisamente ahí.
No obstante, la expansión de LG ocurre en un mercado que ha mostrado señales de desaceleración durante los últimos tres años. De acuerdo con SiiLA, la absorción bruta y neta del submercado registraron tasas de crecimiento anual compuesto de -29% y -23%, respectivamente, mientras la incorporación de nuevo inventario avanzó cerca de 14% anual. Como resultado, la disponibilidad aumentó gradualmente, aunque al primer trimestre de 2026 se mantenía en 4.6%, por debajo del promedio metropolitano de 6.1%.
La desaceleración, empero, no implicó una pérdida de demanda. Pese a la reducción en los volúmenes de absorción, el balance entre espacio ocupado y liberado permaneció favorable durante el periodo: por cada metro cuadrado desocupado, fueron absorbidos más de cinco. En paralelo, los precios de renta crecieron cerca de 14% anual, hasta ubicarse alrededor de 7.50 dólares por metro cuadrado al cierre del primer trimestre de 2026.
En ese contexto, la operación de LG sugiere que la moderación reciente de Apodaca no necesariamente ha reducido el apetito por los activos mejor posicionados. Por el contrario, algunas empresas parecen dispuestas a pagar rentas superiores al promedio por ubicaciones capaces de integrarse a redes productivas ya consolidadas.
Para conocer más detalles sobre el mercado industrial mexicano y sus principales ocupantes, visita SiiLA Market Analytics o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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