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PriceWaterhouseCoopers (PwC) prearrendó más de 16,800 metros cuadrados de oficinas clase A+ en el Corporativo Reforma 445, sobre Paseo de la Reforma en Ciudad de México, concretando una de las operaciones más contundentes del arranque del año y dejó algo más que un contrato: una señal tangible de confianza en el sector inmobiliario.
La operación ocurre en un contexto de desaceleración prolongada en la entrega de inventario y en la rotación de inquilinos, lo que —sumado al fortalecimiento gradual de la demanda— ha empujado a la baja la tasa de disponibilidad en el centro del país, actualmente situada en 18%. Solo en el primer trimestre de 2025, en la capital se absorbieron cerca de 270,000 metros cuadrados de oficinas: el mayor volumen trimestral en la región desde que SiiLA tiene registro.
En ese mar de cifras, el contrato de PwC —cuya vigencia y condiciones aún no han sido divulgadas— destaca por su escala y por su posible efecto estructural en el ecosistema corporativo.
Aunque aún no se confirma si las nuevas oficinas en Reforma sustituirán al corporativo de PwC en Polanco o si este se mantendrá como back office, es probable que, una vez concluido el edificio —junto al Hotel St. Regis— hacia finales de 2026, se convierta en su nueva sede principal en la capital del país.
Actualmente, PwC ocupa unos 22,400 metros cuadrados en un corporativo clase A sobre Mariano Escobedo. A esa superficie se suman otros 4,400 metros distribuidos entre Guadalajara, Monterrey y Querétaro. Con su nueva ubicación, la firma refuerza su presencia y mantiene su lugar entre los tres inquilinos más relevantes del sector de consultoría en México, junto con Deloitte y KPMG, que suman 48,000 y 23,000 metros cuadrados, respectivamente, en los principales mercados del país.
El edificio elegido no es menor. Reforma 445 contará con cerca de 63,000 metros cuadrados de área bruta rentable, distribuidos en 32 niveles de oficinas con plantas tipo de más de 2,000 metros cuadrados. En enero de 2025 obtuvo la precertificación LEED Gold por su diseño sustentable en obra gris, lo que lo ubica dentro de una nueva generación de inmuebles corporativos diseñados para responder tanto a exigencias operativas como ambientales.
De acuerdo con sus desarrolladores, contará con pozo propio de agua potable, planta de tratamiento de aguas residuales con capacidad de al menos cuatro litros por segundo, sistema de captación pluvial y celdas solares con capacidad instalada de 13.7 kW. Esta infraestructura será indispensable para cumplir con la nueva Norma Técnica Complementaria para el Proyecto Arquitectónico, que entrará en vigor en junio de 2025 en la Ciudad de México, y que exigirá que todos los nuevos edificios de oficinas con más de 50,000 metros cuadrados generen la totalidad de su consumo eléctrico anual a partir de fuentes renovables, además de reducir su huella hídrica desde el diseño.
Hasta ahora, cerca de la mitad del espacio en Reforma 445 ya ha sido prearrendado por grandes compañías, lo que sugiere que el edificio llegará al mercado con una ocupación crítica asegurada.
En un entorno donde las colocaciones siguen siendo selectivas y los desarrolladores avanzan con cautela, operaciones como la de PwC no alteran exclusivamente la estadística: insinúan que, bajo las condiciones adecuadas, la demanda de oficinas no se ha ido. Solo estaba esperando el lugar correcto.
Para saber más sobre el desarrollo del mercado de oficinas en México, visita SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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