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Real Estate Management and Services Group (RMSG) refuerza su presencia en Tijuana con la compra de dos naves industriales que suman más de 31,000 metros cuadrados de área bruta rentable (ABR). La primera, en el Deer Park de Cueros de Venados, pertenecía a la desarrolladora UL Baja y abarca 23,500 metros cuadrados. La segunda, en el Parque Industrial Colinas, comprende 7,600 metros cuadrados en la región de El Florido. Con estas adquisiciones, la firma amplía su influencia en Baja California Norte, donde, según SiiLA, ya había desarrollado más de cinco propiedades.
La compra ocurre en un momento clave para el sector industrial de Tijuana, donde la tasa de disponibilidad ha repuntado de manera sostenida al 3.96% tras haber tocado el 0% a inicios de 2023. Este aumento responde a una desaceleración temporal en la absorción de espacios, mientras la oferta sigue expandiéndose con proyectos especulativos. Sin embargo, la presión sobre la tasa de disponibilidad podría intensificarse si en 2025 el desarrollo y construcción de naves industriales siguiera el mismo ritmo que el observado en los últimos dos años, cuando se entregaron más de 650,000 metros cuadrados anuales.
Si bien el crecimiento del inventario ha dado margen a la expansión de empresas en Tijuana, la competencia con otros mercados como Mexicali y el encarecimiento del suelo industrial han elevado los costos operativos, impulsando una mayor rotación de inquilinos. Con precios de renta al alza y una disponibilidad aún en proceso de ajuste, el impacto en la estabilidad del mercado comienza a reflejarse en la ocupación de ciertos sectores.
En el último año, de acuerdo con SiiLA Market Analytics, los seis sectores que generalmente demandan más espacio industrial en Tijuana —bienes de capital, electrónicos, empaques, productos y servicios empresariales, salud y logística— concentraron el 65% del espacio desocupado.
Esta desocupación no es un fenómeno aislado. Actualmente, por cada tres metros cuadrados ocupados en Tijuana, uno se desocupa, reflejando un ajuste en los ciclos de absorción. Aunque la demanda sigue activa, la expansión del inventario y el alza en costos han ralentizado la ocupación, prolongando el tiempo de exposición de las naves industriales y obligando a inquilinos y desarrolladores a adaptarse a una dinámica más incierta.
En este entorno, la adquisición de la nave “01” en el Deer Park de Cueros de Venados cobra relevancia. A la fecha, la propiedad está completamente disponible, con un precio base de 9.15 dólares por metro cuadrado más los costos operativos adicionales correspondientes a impuestos, seguros y mantenimiento (NNN).
Su configuración, especialmente por su altura libre de 9.14 metros, capacidad eléctrica de 1,500 KVAs, 16 andenes para carga, dos rampas, sistema de protección contra incendios y tragaluces que optimizan la iluminación natural, la perfilan como un inmueble orientado a manufactura ligera y ensamblaje, más que a almacenamiento de alto volumen. Su ubicación refuerza ese enfoque: a menos de media hora del puente transfronterizo San Ysidro-Otay, facilita la exportación de productos terminados y el abastecimiento de insumos, alineándose con el perfil industrial que domina la región.
Para RMSG, la adquisición de esta propiedad es una apuesta calculada para capturar la demanda que sigue migrando hacia México gracias al reacomodo global de las cadenas de valor manufactureras, y a pesar de las tensiones comerciales en Norteamérica.
Paralelamente, para UL Baja, la compraventa representa una reconfiguración de capital, ya que el desarrollador está construyendo el parque industrial Venados II, ubicado a un kilómetro de distancia de Deer Park. Esto incluye el desarrollo de dos inmuebles: el primero, de 16,300 metros cuadrados, cuya entrega está prevista para el segundo trimestre de 2025, y el segundo, de 14,700 metros cuadrados, que podría estar listo hacia finales de 2026.
Si Deer Park representa una apuesta por el dinamismo industrial de Tijuana, la nave “01” en el Parque Industrial Colinas responde a una lógica distinta. Con 7,600 metros cuadrados de ABR, no es una incorporación reciente al inventario local, sino un activo con trayectoria y un perfil de renta relativamente estable dentro del mercado.
Ubicada en El Florido, esta propiedad ingresó al mercado hace casi 25 años y ha funcionado principalmente para manufactura ligera. Su construcción en sitio con paneles de concreto la diferencia de desarrollos más recientes y su infraestructura responde a operaciones de almacenamiento y distribución: cuenta con cinco puertas de andén, una rampa y un sistema de protección contra incendios basado en rociadores, así como una capacidad eléctrica de 2,000 KVAs, que le permiten atender procesos que requieren una infraestructura estable sin estar enfocada en manufactura intensiva.
Hasta hace un año, la propiedad era ocupada por Jeld-Wen, una compañía estadounidense especializada en puertas y ventanas de alto rendimiento. A pesar de su disponibilidad, la demanda de esta propiedad ha sido considerable, en parte debido a su ubicación, a 12.7 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Tijuana, lo que facilita su integración a cadenas de suministro regionales e internacionales. Además, en términos de rentabilidad, esta propiedad tiene un precio base aproximado de 8.40 dólares por metro cuadrado más los costos operativos NNN, lo que, según SiiLA, la mantiene como una opción competitiva en un mercado en donde el precio promedio de renta asciende a 8.50 dólares por metro cuadrado.
En general, Deer Park y Colinas son inversiones que reflejan la confianza de los inversionistas y los ajustes estratégicos que siguen moldeando a Tijuana. Para saber más sobre los movimientos de inquilinos en el mercado inmobiliario industrial de México, visita SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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