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En un mundo en constante evolución, donde la conciencia ambiental y la responsabilidad social están en el centro de la atención global, el mercado inmobiliario comercial es un ámbito clave en la búsqueda de un futuro más sostenible. Desde los imponentes rascacielos que se alzan en nuestras ciudades hasta los espacios de trabajo que ocupamos a diario, el impacto de la industria de bienes raíces y construcción es innegable. En este contexto, la sustentabilidad y los criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) son indispensables para lograr un futuro más próspero en términos de negocios y de calidad de vida.
En la actualidad, el análisis de riesgos ASG y los objetivos sustentables basados en datos son tendencia a nivel global. Estas tendencias implican importantes desafíos en México, sobre todo en lo que respecta a la gobernanza y la transparencia de las acciones ASG, los informes sustentables y el cálculo de la huella de carbono.
Martha García, Managing Director de Footprint 360, una destacada firma de consultoría empresarial especializada en criterios ASG y sostenibilidad como estrategia de negocios, señala que el principal problema en México radica en la medición de resultados. "Los datos son cruciales", explica Martha. Tanto las grandes empresas como las recién creadas que buscan ser más sostenibles y cumplir con los criterios ASG deben ser capaces de detectar y medir los factores que desean mejorar, como la generación de residuos o el consumo de agua y electricidad. "¿Por qué? Porque las métricas son esenciales para establecer objetivos claros", añade en una entrevista con SiiLA.
La medición es el primer paso para adentrarse en el ámbito ASG y sustentable. Implica que las empresas deben organizar sus procesos internos, establecer procesos de alta calidad y comprometerse con una causa. Aquí es donde entra en juego la gobernanza, que se refiere al proceso y las estructuras a través de los cuales una organización o empresa toma decisiones, establece políticas, implementa acciones y gestiona sus recursos. Martha enfatiza que medir la huella de carbono implica detectar áreas de oportunidad, capacitar a las personas y sistematizar procesos y tareas para obtener resultados confiables. Todo esto depende de la gobernanza y es parte integral de las acciones ASG, que se enfocan en fortalecer los aspectos ambientales, sociales y de gobierno corporativo de las empresas.
En el sector inmobiliario comercial, la sustentabilidad y los criterios ASG sirven para que las empresas de bienes raíces y las constructoras generen un valor ambiental al reducir o mitigar la mayor cantidad posible de impactos negativos. Martha explica que "se genera valor al integrar criterios de sostenibilidad en el diseño de activos a largo plazo, lo que permite ahorrar en las etapas de inversión, desarrollo y operación". Ejemplos de esto incluyen el uso de iluminación LED, tragaluces, paneles solares y espacios abiertos, entre otros. Además, Martha destaca que se genera valor en el momento del financiamiento, ya que contar con criterios ASG o características sostenibles facilita el acceso a fondos verdes, que suelen ofrecer tasas de interés bajas y fijas.
¿Por qué son importantes la sustentabilidad y los criterios ASG? Para Martha, además de sus beneficios económicos y ambientales, lo más importante para las empresas es la efectiva mitigación de riesgos.
La especialista menciona que la responsabilidad social y ecológica de las empresas debe centrarse en promover causas de beneficio común que estén alineadas con sus objetivos empresariales y financieros, para evitar que sea contraproducente. En este sentido, la mitigación de riesgos se refiere a evitar pérdidas económicas o de inversión debido a factores ambientales, sociales y de gobernanza, así como al incumplimiento de regulaciones y estándares internacionales.
Al reducir estos riesgos, las empresas no sólo evitan costos potenciales relacionados con sanciones, daños a sus activos, interrupciones en sus operaciones debido a condiciones ambientales o de fuerza mayor, y daños a su reputación, sino que también se posicionan de manera favorable ante inversionistas y clientes que valoran la responsabilidad corporativa. En el caso del sector inmobiliario, esto garantiza el bienestar de los usuarios de las propiedades, lo que atrae a más inquilinos, clientes e inversores. En última instancia, la implementación efectiva de criterios sustentables y ASG conduce a una mayor rentabilidad a largo plazo.
Cuando hablamos de criterios ASG y de certificaciones y acreditaciones sustentables, estamos tratando con conceptos distintos, aunque todos desempeñan un papel importante en la sostenibilidad.
Por un lado, ASG se refiere a los criterios utilizados por inversionistas y analistas para evaluar el desempeño de una empresa en aspectos ambientales, sociales y de gobernanza. Esto incluye la gestión de riesgos ecológicos, igualdad de género, diversidad en la dirección y ética empresarial, entre otros. Aunque no implican necesariamente una certificación ni acreditación, los criterios ASG son indispensables para medir y comunicar el compromiso de una empresa con la sostenibilidad y la responsabilidad social, y puede influir en las decisiones de inversión.
Por otro lado, las certificaciones y acreditaciones sustentables son reconocimientos que se otorgan a organizaciones, productos o servicios que cumplen con ciertos estándares y criterios relacionados con la sostenibilidad ambiental, social y económica. Las certificaciones, como BOMA, EDGE, LEED y muchas otras, se centran en estándares específicos y se aplican a activos o prácticas particulares, mientras que las acreditaciones, como por ejemplo GRESB, tienen un enfoque más amplio y evalúan el compromiso general de una empresa u organización con la sostenibilidad y la responsabilidad social en diversas áreas. Ambas son importantes en el contexto de la sostenibilidad, y la elección entre una certificación o una acreditación depende de los objetivos y las necesidades específicas de cada organización.
De acuerdo con Martha, la gran diferencia entre las certificaciones y las acreditaciones es que las primeras son como una calificación individual o autorreferencial, mientras que las segundas son una calificación global en la que los competidores son comparados con sus pares, ya sean nacionales o extranjeros.
En última instancia, tanto los criterios ASG como las certificaciones y acreditaciones sustentables sirven para respaldar las acciones de las empresas en función de datos comprobables. Es decir, verifican las mediciones y resultados que las empresas afirman tener.
La sustentabilidad y los criterios ASG requieren un compromiso sólido. El primer paso para implementarlos implica llevar a cabo un estudio de materialidad, es decir, identificar los temas más relevantes para una empresa específica o sus partes interesadas en relación con el medio ambiente, lo social y la gobernanza. Esto implica evaluar los riesgos y oportunidades asociados a estos temas.
En segundo lugar, es necesario establecer objetivos y metas concretos y medibles en relación con los temas identificados en el estudio de materialidad. Estos objetivos deben estar alineados con la estrategia de la organización.
A partir de ahí, Martha señala que existen diversos pasos y caminos, en los que la comunicación transparente, la participación de las partes interesadas y la capacitación son esenciales, junto con un enfoque de mejora continua y adaptación a cambios en el entorno empresarial y regulatorio. Estos pasos ayudan a las empresas a operar de manera responsable y ética, respondiendo a las demandas de sostenibilidad y a sus propias expectativas.
La importancia de la sustentabilidad está en aumento en México. Un ejemplo de esto es el rápido crecimiento en la demanda de oficinas con certificación ambiental. Según datos de SiiLA, entre 2020 y 2022, hubo un aumento significativo en la construcción de nuevas oficinas con certificaciones ambientales, pasando del 33% en 2020 al 48% en 2022.
A pesar del interés en aspectos sustentables y criterios ASG en México, Martha señala que uno de los principales retos en el país es la transparencia en los procesos de gobernanza, ya que las empresas no suelen hacer públicos sus estudios o resultados en materia de sostenibilidad y ASG. Esta situación no sólo limita la información sobre los mercados y sus actores, sino que también limita la competencia entre las empresas, así como la cooperación y las soluciones conjuntas a problemas comunes. En última instancia, esto restringe la transformación de toda la cadena de valor en México.
La sustentabilidad y los criterios ASG son esenciales para lograr un futuro más próspero tanto en términos de negocios como de calidad de vida. A medida que el tiempo avanza, se vuelve cada vez más evidente que para impulsar el desarrollo económico y el mercado inmobiliario comercial en México, es crucial adaptarse a estos estándares, integrando prácticas responsables y transparentes que respeten tanto el medio ambiente como las comunidades, asegurando así un progreso equilibrado y sostenible.
Si deseas obtener más información al respecto, visita Footprint 360, explora SiiLA REsource y contáctanos a través de contacto@siila.com.mx.











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