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Los centros comerciales en México son verdaderos microcosmos de recreación y negocio, donde conviven múltiples sectores y subsectores que compiten por atraer la atención de los consumidores. Dependiendo de su tamaño, la composición de los espacios y el tipo de inquilinos que los ocupan puede variar bastante. Y aunque a simple vista podría parecer que los grandes y los más pequeños malls funcionan de la misma manera, los datos de SiiLA nos cuentan una historia diferente.
Por ejemplo, si entras a un super regional mall, que son gigantescas propiedades con más de 75 mil metros cuadrados, notarás que una gran parte del espacio está ocupada por tiendas departamentales, supermercados, y marcas de ropa y calzado. Estos subsectores abarcan alrededor del 74% del espacio total en los grandes centros comerciales. Para ponerlo en perspectiva, tres de cada cuatro locales están dedicados a estas tiendas que, en muchos casos, funcionan como “anclas”, atrayendo al grueso del público. En cambio, en los centros de tamaño mediano, como los power centers o los lifestyle centers, esta cifra baja al 50%. Sin embargo, sigue siendo una parte muy importante del total.
¿Y qué pasa con el resto del espacio? Ahí es donde entran otros actores clave. Después de las tiendas departamentales, de ropa y los supermercados, los siguientes grandes jugadores son los restaurantes, bares y cines. En los centros grandes, estos ocupan alrededor del 13% del espacio, mientras que en los medianos crecen un poco más, llegando al 20%. En pocas palabras, en cualquier centro comercial de buen tamaño en México, los productos de consumo y el entretenimiento están omnipresentes. Estos lugares no son sólo para comprar, sino para vivir experiencias integrales.
En el caso de las propiedades que tienden a ser de menor tamaño, como los community centers, la dinámica es un poco diferente. En estos lugares, el 54% del espacio es ocupado por supermercados, cines y tiendas de ropa, calzado y accesorios. Un 14% adicional es representado por tiendas departamentales, restaurantes y bares. Estos centros, al ser más compactos, priorizan las necesidades básicas y el entretenimiento local, lo que les da una personalidad distinta a los grandes malls, que están más orientados al consumo masivo, o a los medianos, que buscan un equilibrio entre experiencia y conveniencia.
A pesar de sus diferencias, todos los centros comerciales en México comparten una constante: la predominancia de los sectores de productos de consumo, alimentación y entretenimiento. Entre el 85% y el 92% del espacio ocupado en cualquier centro comercial, sin importar su tamaño, está destinado a estos rubros, cuyos mayores exponentes son los subsectores de tiendas departamentales, ropa, supermercados, cines y restaurantes.
Además de estos grandes actores, existen otros inquilinos que también juegan un papel clave en la experiencia de los consumidores. Los servicios personales, como gimnasios y salones de belleza, junto con los bancos, ocupan entre el 7% y el 14% del espacio. Otros negocios que contribuyen al ecosistema de los centros comerciales son las tiendas de tecnología, las librerías y los establecimientos de productos especializados. Su presencia, aunque menor, muestra cómo los centros comerciales son espacios seguros que buscan integrarse en la vida cotidiana de las personas.
El tamaño de un centro comercial no sólo afecta qué tiendas lo habitan, sino también el tipo de locales que se instalan en él. Y aquí las cosas se ponen interesantes.
Sin importar si se trata de un super regional mall, un power center o un pequeño community center, los grandes locales —como las tiendas ancla y los megastores— dominan el panorama. Entre el 62% y el 74% del espacio en los centros comerciales lo ocupan estos grandes establecimientos.
No obstante, en los centros comerciales medianos, los locales de tamaño mediano adquieren mayor relevancia, representando alrededor del 12% del total, un porcentaje mayor que en los grandes y pequeños malls, donde apenas llegan al 9%. De forma similar, en los centros comerciales medianos y más pequeños, los locales de menor tamaño ganan aún más protagonismo, ocupando cerca del 20% del espacio. En contraste, en los grandes centros comerciales, esta proporción se reduce al 17%.
¿Qué significa todo esto? Que los centros comerciales están diseñados para maximizar el uso eficiente del espacio según su tamaño. En los malls más grandes, el mayor número de metros cuadrados permite asignar proporciones más amplias a distintos tipos de locales, especialmente a las tiendas ancla y megastores, que actúan como motores de tráfico. En cambio, en los centros medianos y pequeños, la segmentación del espacio es más ajustada, por lo que los locales medianos y pequeños ocupan una mayor proporción relativa. A medida que disminuye el tamaño del centro comercial, las “rebanadas” de espacio deben repartirse de forma más precisa para diversificar la oferta y optimizar cada metro cuadrado disponible. Esta distribución refleja una estrategia clara: adaptar la mezcla de locales a las limitaciones del espacio sin perder atractivo ni funcionalidad para el consumidor.
Para saber más del desarrollo y desempeño del sector de retail en México, explora SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











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