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FIBRA Storage abrió 2025 con el mismo impulso que marcó su año anterior: ampliando su portafolio de minibodegas. En los primeros tres meses del año, inauguró las propiedades Añil, en Iztacalco, y Anáhuac, en Coyoacán. Además, adquirió el inmueble Hamburgo —ya operativo bajo la marca U-Storage— por 181.5 millones de pesos, incluyendo gastos de cierre. Los tres activos se ubican en Ciudad de México, donde el fideicomiso concentra ya tres cuartas partes de sus propiedades, según datos de SiiLA FIBRA Analytics.
Es importante recordar que, en marzo de 2024, FIBRA Storage adquirió el terreno Anáhuac por 20 millones de pesos, y en febrero de 2019, compró el predio Añil por 23.5 millones.
Las más recientes transacciones se enmarcan en un año de inversiones sostenidas. En 2024, el fidicomiso también amplió dos de sus propiedades en Cuajimalpa e Interlomas —para incluir servicios de coworking en áreas de almacenamiento— y adquirió tres terrenos en Monterrey por 98.8 millones de pesos: dos inmuebles contiguos en Garza Sada y un predio adicional en Puerta de Hierro.
Con estas incorporaciones, el FIBRA cerró el año con 34 propiedades en operación —dos más que el año anterior— y ocho terrenos para desarrollo. De este modo, su área bruta rentable construida superó los 194,000 metros cuadrados, un incremento anual del 6%, con cerca de 56,000 metros cuadrados adicionales en proceso de desarrollo.
A la par del crecimiento físico, el desempeño operativo de la compañía también mostró señales claras de maduración. Según reportes ante la Bolsa Mexicana de Valores, entre el 3% y el 4% de su inventario está en fase operativa inicial, y casi siete de cada diez propiedades superan ya el 85% de ocupación.
El crecimiento del portafolio, tanto por expansión como por adquisición, también elevó su valor de forma tangible. Al cierre de 2024, las propiedades de inversión de FIBRA Storage alcanzaron un valor cercano a los 7,400 millones de pesos, un aumento del 10% frente al año anterior. En paralelo, la tasa de disponibilidad se ubicó en torno al 82%, en línea con la incorporación de nuevos metros al inventario operativo.
Con esta base operativa y financiera, el fideicomiso entró a 2025 con planes claros de expansión. Tan solo el año pasado destinó cerca de 119.4 millones de pesos a adquisiciones y otros 260 millones a construcciones en curso.
Más allá de sumar metros cuadrados, FIBRA Storage también comenzó a redibujar los límites de su modelo de negocio. En ese mismo periodo, lanzó HUB Storage, un concepto que combina espacios de coworking y minibodegas en una sola ubicación. Ya implementado en sucursales como Interlomas y Cuajimalpa, el modelo responde a una demanda creciente por soluciones flexibles que integren almacenamiento, oficina y conectividad en zonas urbanas de alta densidad.
Al ofrecer oficinas equipadas, áreas colaborativas, acceso continuo y servicios de paquetería en los mismos inmuebles donde se rentan minibodegas, la compañía busca atraer a nuevos perfiles de usuario —freelancers, emprendedores digitales, pequeños negocios online— al tiempo que fortalece sus ingresos operativos en puntos estratégicos.
Con esta combinación de escala, eficiencia y evolución operativa, FIBRA Storage no solo ensaya el modelo de minibodega del futuro: más conectado, más útil y más rentable. También redefine el sentido del espacio en las ciudades, donde guardar, trabajar y crecer ya no son funciones separadas, sino expresiones de una misma necesidad.
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