CONTENIDO EXCLUSIVO
Suscríbete a nuestro mailing list para recibir noticias del sector inmobiliario, eventos, insights y análisis.

En el último año, más de mil marcas ocuparon espacios en los principales centros comerciales de Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Querétaro. Según datos de SiiLA Market Analytics, hoy es hasta tres veces más probable que una firma de retail elija instalarse en regional malls, community y lifestyle centers que en formatos como outlets, power centers o super regional malls.
Pero eso no quiere decir que los inmuebles más grandes o más pequeños sean menos rentables. Su desempeño varía según el mercado y no depende del tamaño, sino de cómo está organizado el espacio, cómo fluye el consumo y cómo responde cada centro al comportamiento del usuario.
Esta lógica se aclara al contrastar dos métricas clave:
a) La probabilidad de atracción, que indica cuántos nuevos inquilinos eligieron un tipo de mall en relación con el total que llegó al mercado.
b) La eficiencia por propiedad, que muestra cuántas marcas nuevas atrajo, en promedio, cada centro comercial de un mismo tipo.
Cuando ambos indicadores convergen en un mismo formato de mall, no se observa una tendencia pasajera, sino un comportamiento estructural del mercado. Sin embargo, esa coincidencia entre popularidad y eficiencia no se presenta de manera uniforme en los principales mercados de retail del país.
En Ciudad de México y Guadalajara, por ejemplo, ningún formato lidera en ambas métricas al mismo tiempo. Aunque entre el 70% y el 80% de los nuevos inquilinos se distribuyó en el último año entre community centers, lifestyle centers y regional malls, los super regional malls destacan porque, en promedio, cada uno atrae casi el doble de marcas nuevas que cualquier otro tipo de centro comercial.
Dicho de otra forma: es como si estuviéramos en el mar y hubiera varios grupos de peces comiendo plancton. Uno de ellos es un gran cardumen de peces medianos y grandes —como los community centers, lifestyle centers y regional malls— donde cada pez come poco, pero al ser tantos, juntos atrapan mucho. El otro grupo tiene muchos menos peces, pero son gigantescos —como los super regional malls— y cada uno come mucho más que los pequeños. Así, en total comen menos que el cardumen numeroso, pero pez por pez, capturan más.
Esta diferencia no es casual, ni esconde misterio: responde a fundamentos operativos.
Los super regional malls concentran mayor inversión por metro cuadrado, operan en ubicaciones estratégicas y ofrecen una experiencia de destino, con alto tráfico y una mezcla comercial curada para captar marcas que buscan volumen, visibilidad y posicionamiento. Por eso, aunque son menos, cada uno atrae más. En cambio, los formatos medianos —más numerosos y flexibles— compiten con ubicaciones variadas, menores costos de entrada y estructuras adaptables, ideales para marcas que priorizan eficiencia, proximidad o expansión rápida. No se trata de tamaño, sino de propósito. Y cada modelo, al final, rinde según lo que promete: unos ofrecen escala, otros agilidad. Lo relevante es entender qué busca cada marca, y qué está dispuesto a entregar cada centro.
Esto también se observa en otras regiones del país, aunque con matices.
En Monterrey, la probabilidad de atracción sigue el mismo patrón que en Ciudad de México y Guadalajara: la mayoría de los nuevos inquilinos se inclina por formatos medianos, aunque en términos de eficiencia, destacan los outlets, incluso por encima de los super regional malls. Y en Querétaro, el panorama es más concentrado: seis de cada diez nuevos inquilinos eligen power centers, lo que los posiciona como el formato dominante en términos de atracción. No obstante, la eficiencia vuelve a recaer en los centros más grandes, en línea con la tendencia nacional.
Que estos patrones se repitan en mercados tan distintos no es accidental. La actividad se concentra en submercados específicos dentro de cada ciudad: zonas donde confluyen desarrollo urbano, densidad poblacional y una clase media con capacidad y voluntad de consumo.
Es el caso de San Pedro en Monterrey, Zapopan en Guadalajara, Juriquilla en Querétaro o Santa Fe e Interlomas en Ciudad de México, que son puntos donde se ubican varios de los principales super regional malls del país, el formato de gran escala se vuelve viable no por sí mismo, sino por el entorno que lo respalda: alto poder adquisitivo.
En contraste, otras zonas con fuerte atracción de marcas —aunque sin la escala de los super regional malls— están consolidándose como nuevos centros de gravedad comercial. Submercados como Aragón e Insurgentes en Ciudad de México, 5 de Febrero y Bernardo Quintana en Querétaro, Apodaca en Monterrey o Periférico Sur en Guadalajara concentran un volumen creciente de inquilinos por su conexión con los flujos cotidianos del consumo urbano. Son zonas que han crecido junto con sus ciudades y compiten desde la densidad, la accesibilidad y una clase media que busca cercanía, variedad y valor.
En muchos casos, ese dinamismo también está condicionado por la disponibilidad. Los formatos medianos y grandes —hoy los más buscados por nuevas marcas— registran algunas de las tasas de ocupación más altas del mercado (93–94%), lo que limita la oferta de espacios, pero confirma su alta rotación. Otros, como los outlets, mantienen tasas de disponibilidad del 16%, reflejo de una menor presión de la demanda o menor velocidad de colocación. Así, la atracción de inquilinos no solo refleja preferencia, sino también las condiciones reales de oferta en cada formato.
Lo que revelan los datos —más allá de formatos o ciudades— es que el retail en México se mueve por inteligencia contextual. Las marcas no eligen por costumbre, sino por estrategia. Y el éxito de un centro comercial ya no depende de su tamaño, ni siquiera solo de su tipo, sino de su capacidad para adaptarse al lugar donde está.
Para saber más del desarrollo y desempeño del mercado inmobiliario comercial en México, visita SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











Suscríbete a nuestro mailing list para recibir noticias del sector inmobiliario, eventos, insights y análisis.
