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En los últimos cinco años, el mercado corporativo en México ha cambiado considerablemente. Antes de la pandemia, el 70% de los nuevos espacios de oficina se ocupaban antes de salir al mercado, pero desde 2021, la situación ha cambiado drásticamente, según datos de SiiLA. Hoy en día, tres de cada cuatro nuevos metros cuadrados de oficinas se incorporan al mercado sin inquilinos. ¿Por qué está ocurriendo esto?
Entre 2020 y 2021, cuando los efectos de la pandemia golpearon con más fuerza a la economía global, muchas empresas tuvieron que reducir gastos. Algunas cerraron oficinas por completo, mientras que otras adoptaron el trabajo remoto o híbrido. Esto llevó a que más de 230,000 metros cuadrados de oficinas quedaran desocupados en esos años. Las empresas que se fueron dejaron atrás espacios acondicionados que, en muchos casos, fueron posteriormente rentados por otras compañías que buscaban oficinas listas para ocupar.
La significativa salida de empresas a partir de 2021 impulsó un notable aumento en la proporción de nuevo inventario de oficinas acondicionadas. Antes de la pandemia, sólo un tercio de los espacios que ingresaban al mercado estaban listos para ser ocupados. Sin embargo, tras la crisis sanitaria, esta cifra se elevó considerablemente, alcanzando el 71% en 2023, reflejando la preferencia de las compañías por oficinas acondicionadas en lugar de obra gris.
Aunque la proporción de oficinas acondicionadas ha aumentado, en 2024, tres de cada cuatro nuevos metros cuadrados de oficinas siguen saliendo al mercado desocupados. Esto nos dice que, si bien la demanda de espacios flexibles y acondicionados sigue presente, el mercado está enfrentando otro reto, además de la sobreoferta: la rotación de inquilinos. A medida que algunas empresas ocupan estos espacios, otras los devuelven, lo que genera un constante movimiento de inquilinos que impacta negativamente la absorción neta de oficinas.
En 2024, la absorción bruta de oficinas (cantidad total de metros cuadrados ocupados) ha sido considerable y, en algunos momentos, como en el primer trimestre del año, ha superado la cantidad de inventario añadido al mercado. Sin embargo, la rotación de inquilinos está afectando la estabilidad del mercado, ya que, aunque hay empresas ocupando nuevas oficinas, muchas otras están dejando los espacios que habían rentado. Como resultado, la absorción neta (balance entre los espacios ocupados y desocupados) se mantiene en niveles más bajos que los observados antes de la pandemia.
Esto implica que, aunque hay una paulatina recuperación de la demanda, la rotación de inquilinos está impidiendo que los espacios se mantengan ocupados de manera sostenida. Las empresas que buscan flexibilidad optan por contratos más cortos, lo que genera más movimiento y deja vacíos algunos de los espacios recién ocupados.
El desajuste entre oferta y demanda presenta varios retos para el mercado inmobiliario. Aunque el nuevo inventario acondicionado ha crecido, los desarrolladores deberán adaptarse a las nuevas preferencias de los inquilinos, ofreciendo espacios más flexibles y contratos más cortos. Además, será indispensable renovar los edificios más antiguos para que sean competitivos frente a las oficinas más modernas o listas para ocupar.
Uno de los principales retos es la absorción de nuevos espacios. A pesar de la demanda por oficinas acondicionadas, la oferta de nuevos edificios sigue siendo alta, lo que provoca disponibilidad. Si los desarrolladores no ajustan la cantidad de proyectos nuevos o no se adaptan rápidamente a las preferencias actuales, podría generarse una sobreoferta prolongada. Además, la competencia entre desarrolladores será cada vez mayor, lo que los llevará a ofrecer incentivos más agresivos, como rentas más bajas, mejoras en los espacios o términos contractuales más flexibles, impactando su rentabilidad.
Por otro lado, esto también crea oportunidades. Aquellos propietarios que logren ofrecer lo que las empresas necesitan, como oficinas más pequeñas, flexibles y listas para usarse, estarán mejor posicionados para competir en un mercado cada vez más dinámico, incluso mejorando la rentabilidad de sus espacios.
Al final, el futuro del mercado de oficinas no está en la cantidad de espacio disponible, sino en la capacidad de adaptarlo a un mundo que exige flexibilidad y rapidez en la toma de decisiones. ¿Quieres tener más insights sobre el mercado inmobiliario comercial en México? Explora SiiLA Resource, consulta SiiLA Market Analytics o escríbenos a cotacto@siila.com.mx.











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