Suscríbete a nuestro mailing list para recibir noticias del sector inmobiliario, eventos, insights y análisis.

En el mercado de oficinas de México, no siempre los mayores ocupantes son los vecinos más comunes. Así, por ejemplo, aunque el sector (o subindustria) Gobierno lidera en términos de área bruta rentable, sus dependencias suelen concentrarse en edificios completos o grandes espacios estratégicamente ubicados. Esto reduce considerablemente las probabilidades de encontrarlos compartiendo inmueble con otros inquilinos, ya que sus operaciones suelen estar muy centralizadas.
Datos de SiiLA Market Analytics indican que la probabilidad de tener a una institución de gobierno como vecina en un edificio de clase B es de una entre 60; mientras que en inmuebles clase A o A+, esta posibilidad disminuye a una en 200 y 500, respectivamente.
Estas probabilidades fueron calculadas estimando la presencia relativa de los diferentes inquilinos de oficinas en los principales mercados del país, tomando en cuenta factores como el área ocupada, la densidad empresarial por sector y el tamaño promedio de los espacios que utilizan. Sin embargo, la situación a nivel local puede variar significativamente. Elementos como el tiempo, la capacidad de expansión, el dinamismo de los actores en cada subindustria y las perspectivas económicas individuales afectan estas tendencias, convirtiéndolas en una fotografía del presente más que en una proyección a futuro. Por ello, deben entenderse como una guía para identificar patrones predominantes y no como una representación definitiva de lo que podría encontrarse en cada edificio.
La siguiente imagen muestra los sectores que prefieren cada clase de oficina (A+, A o B). El número uno indica el sector con mayor probabilidad de elegir esa clase, mientras que los números más altos representan sectores menos comunes en ella, pero que aún la prefieren sobre las demás.
Por su parte, esta imagen presenta las subindustrias más probables de encontrarse en cada clase de oficina. Están ordenadas por probabilidad relativa, donde el número uno corresponde a la subindustria más común, y los números más altos indican menor probabilidad dentro de esa clase.
Los hallazgos de SiiLA son reveladores. Indican que el sector más común es el de Productos y Servicios Empresariales, que puede ser hallado en casi una de cada tres oficinas, independientemente de su clase. Le siguen los sectores de Bienes Raíces y Finanzas, con probabilidades de una en cuatro o cinco, y de una en cinco o seis, respectivamente, siendo menor la probabilidad conforme disminuye la calidad de la propiedad.
Después de estas tres categorías de inquilinos, las probabilidades de encontrar otros sectores disminuyen notablemente. Por un lado, la posibilidad de encontrar a una empresa de Tecnología en una oficina es de una entre 15 y 23, dependiendo de la clase; y, por otro lado, la probabilidad de tener de vecino a un representante del sector Legal es de una entre 14 y 16.
Esta tendencia se repite al analizar otros sectores menos representados, aunque con dinámicas únicas según su relación con la clase del inmueble. En general, los datos muestran que la relación entre la clase del inmueble y la probabilidad de encontrar a un sector no siempre es lineal.
Por ejemplo, en casos lineales como el de la subindustria de Electrónica, la probabilidad de ocupación aumenta considerablemente conforme mejora la calidad de los inmuebles. En contraste, sectores como Gobierno, también con un comportamiento lineal, tienden a concentrarse en oficinas de clase B, reduciendo su presencia a medida que la calidad del inmueble sube. Por otro lado, sectores con tendencias no lineales, como Transporte y Logística, Legal y Construcción, presentan patrones más variados que no siguen un incremento o disminución constante.
Estas diferencias de comportamiento implican que el impacto de la calidad del espacio varía según las prioridades y estrategias de cada sector, por lo que la calidad del inmueble, aunque es un factor relevante, no define de manera uniforme las dinámicas de ocupación. Incluso, a pesar de que las subindustrias con mayores probabilidades muestran un comportamiento más constante entre clases de oficinas que las de menor probabilidad, estas últimas responden a dinámicas más específicas, lo que genera patrones variados que no siempre siguen un incremento o disminución proporcional.
En consecuencia, el mercado refleja decisiones que responden tanto a las características del inmueble como a las necesidades operativas de los inquilinos.
Estos hallazgos no sólo revelan las complejidades del mercado de oficinas en México, sino que también remarcan su capacidad para reflejar las transformaciones económicas y operativas de los sectores que lo conforman. Las dinámicas observadas nos invitan a pensar en el papel estratégico que juegan las oficinas como una extensión de las prioridades empresariales: un balance entre funcionalidad, imagen y eficiencia. Este equilibrio no es estático, sino que evoluciona al compás de las necesidades corporativas, posicionando al mercado de oficinas como un indicador clave de los cambios estructurales en la economía.
¿Quieres conocer más tendencias en el mercado de oficinas de México? Explora SiiLA REsource o escríbenos a contacto@siila.com.mx.











Suscríbete a nuestro mailing list para recibir noticias del sector inmobiliario, eventos, insights y análisis.
